Día 37: Puñetera impaciencia.

Hoy ha caído una gran nevada en casi toda España y han tenido que cancelar muchos vuelos en Barajas, entre ellos el que iban a coger los niños de la clase de mi sobrino, que se iban de excursión y llevan día y medio atrapados en el aeropuerto.

Por ello me he puesto a ver las noticias con más interés del habitual y a un periodista se le ha ocurrido decir que tengamos paciencia que no se puede hacer nada.. y casi se lo comen!!

Se le han echado encima cual perros rabiosos para terminar como siempre, echando la culpa al gobierno porque tenía que haber “gestionado” mejor la nevada.

No deja de tener su gracia lo de, “gestionar la nevada” pero bueno a eso no es a lo que voy. Con lo que me he quedado es con lo de paciencia.

Yo soy la persona más impaciente del mundo y es otra de las cosas en las que me gustaría evolucionar. No sé si la palabra paciencia viene de “ciencia de la Paz”, seguramente no, pero desde luego tendría todo el sentido del mundo porque realmente lo contrario, es decir, la impaciencia, produce mucho desasosiego estrés y ansiedad.

La sociedad tal y como está ahora tampoco ayuda mucho. Nos empeñamos en “hacer y hacer y hacer” y no estamos acostumbrados a parar. No hacer nada está mal visto y hay veces que realmente no se puede hacer nada. No se puede empujar al río. Y aceptar eso, por lo menos a mí, me cuesta mucho.

Por ejemplo estoy en el desayuno de todos los días con mis amigas que tanto me gusta y del que ya he hablado varias veces, y no estoy del todo presente porque estoy pensando que voy a comprar después para hacer la comida.

Y así con todo. Incluso me estreso con las cosas que me gustan, como las series que estoy viendo o con el libro que estoy leyendo.. de alguna manera no disfruto del presente porque me teletransporto al futuro.

Podría llegar a entender que me pasase eso en mi vida anterior, aburrida en una oficina es entendible (aunque no saludable) que me quiera teletransportar al futuro pero… haciendo algo que me gusta, ¿por qué no me centro en disfrutarlo en vez de estar pensando en lo próximo?

Es como el minicuento hindú de un hombre que plantaba soja y a los dos días ya quería ver los resultados y no se le ocurrió nada mejor que tirar de los primeros brotes con lo cual lógicamente destruyó el huerto.

Es la puñetera impaciencia. Una actitud infantil de quererlo todo ya y si no me enfado. Bueno pues como ya tengo mis añitos vamos a ver si aprendemos. El primer paso ya está dado, y es darme cuenta.

El ser impaciente no va a hacer que los procesos de la naturaleza se activen, que la noche llegue antes. Solo me va a traer inquietud y encima es muy mala consejera la impaciencia, porque por su culpa muchas veces no hacemos las cosas bien, con precisión, incluso con cordura.. hacemos chapuzas tanto físicas como mentales.

Y lo voy a tener difícil, porque hoy en día todo apunta a la impaciencia, “hay que conseguir las cosas ya” y no solo para mi, sino para que los demás vean lo eficiente que soy.

Viviendo así la verdad es que no se disfruta y algo tan básico como que solo se vive una vez se me olvida.¿ pero cómo se me puede olvidar esto?… señal de que pierdo el norte. Pues nada, me recuerdo a mí misma que estoy en proceso de crear mi realidad que al fin y al cabo es donde voy a vivir.

Si es que además la mayoría de las grandes cosas son incompatibles con la impaciencia!. Me imagino a Miguel Ángel esculpiendo su David con prisa porque tiene la mente puesta en su próxima obra. Pues seguramente no habría un David de Miguel Ángel porque le habría salido una chapuza.

La sociedad actual parece que valora más lo rápido que lo bien hecho. Es como un truco de la mente qué nos acostumbra a mirar lejos, a querer lo que no tenemos. Quiere que seamos caballos de carreras, y hasta un caballo de carreras necesita parar y descansar.

¿Y por qué tengo que ser así si me hace infeliz? No me da la gana, así que voy a buscar antídotos. Ya sé que la meditación es el principal, pero de momento no me funciona mucho porque este arte sí que requiere de mucha paciencia y es lo que justo ahora me falta, con lo cual sin dejar de aprender a meditar por supuesto, haré cosas más fáciles, tipo cocinar algo completamente concentrada en lo que estoy haciendo en vez de estar a 20 cosas a la vez .

O tipo darme cuenta de que el mejor momento es este. Simplemente porque no existe otro así que no hay más opciones, el mañana no existe.

Al final me veo creando una ¿secta? en la que solo aceptamos a los que cuando pasean, pasean, cuando duermen, duermen, y cuando acarician a sus gatos, pues acarician a sus gatos.

Si alguien se apunta ya sabe dónde encontrarme.

Dia 35: La ignorancia selectiva.

 

Últimamente he puesto tanto interés en esto de “evolucionar” que yo sola me estreso. Qué bien, el efecto contrario.

Me paso la vida buscando señales y  se me está yendo un poco la olla Siempre he sido muy de extremos, asi que cuando me da por algo se me va la vida en ello. ,” me pica un pie, qué significará?”.

Asi que de pronto me he encontrado con que incluso estaba perdiendo algo que se me da muy bien. Hay cosas, tanto buenas como malas, que llevamos “de fábrica” y no nos cuestan nada. Se trata de eliminar las malas y potenciar las buenas. Pues “lo de potenciar” como que  se me estaba olvidando por el empeño que pongo en quitarme lo malo…pero bueno, ya está detectado. Que manía tiene mi mente de tirar hacia el estrés, de verdad, DEJAME EN PAZ UN RATO.

Bueno, a lo que iba, que algo que se me da bien y recomiendo encarecidamente es la ignorancia selectiva.

Hay personas que esto les cuesta muchísimo, y en estos tiempos de sobreinformación más. Es como una especie de sentido del deber de saberlo todo, como que si no estás “actualizado”, eres tonto o incluso egoísta, depende de quien lo enfoque. No es nada nuevo, ya en el siglo XVI Lutero se quejaba de que había tantos libros que ni siquiera tenía tiempo de leer sus títulos. Es porque es un acto reflejo, el estar siempre alerta a los cambios. En su momento fue útil para el ser humano, simplemente para sobrevivir, pero ya no creo que nos coma el lobo, asi que podemos relajarnos en este aspecto.

Pues a mi en otra época me hubiese comido el lobo, nací con poco de ese reflejo, me encanta ir a mi bola y además sienta muy bien a mi paz interior. Prestar atención a lo que me interesa y lo demás no quiero saberlo. Sobre todo las cosas que me producen sufrimiento. O los conocimientos inútiles.

Yo creo que ya podemos dejar de ser recipientes pasivos de los impactos externos y esclavos de nuestras ocurrencias o impulsos internos.

Así voy creando MI MUNDO como a mí me gusta. Y lo mejor de todo  es que este mundo lo puedo controlar, incluso moldear. Va a ser verdad que la realidad se puede cambiar y que sólo existe lo que observamos, pero ese es otro cuento mucho más profundo que exploraré cuando “sepa más”.

 

Por ejemplo, en esta etapa de mi vida elijo conscientemente no saber nada de:

-El mundo laboral.

-Los hipócritas, pelotas, mentirosos, deshonestos…personas que no me aporten nada.

– La política.

-Le economía mundial.

-Las noticias tristes.

-Las relaciones de pareja.

-Hay muuuuuuuuuuuuuucho más, esto son sólo algunos ejemplos, que pueden ser reales o ficticios….los que me conozcan lo sabrán.

 

¿¿A qué parece egoísta???…Pues no, es sanísimo. Y lo bueno es que lo puedes cambiar cuando quieras, según te sientas, porque es TU MUNDO. Cada uno que se cree el suyo y que lo vaya modificando a posteriori, según sus propias experiencias.

Insisto, lo arriba escrito es sólo un ejemplo de ignorancia selectiva, pero por si no queda claro:

Dos vascos salen al monte a buscar setas. Uno se encuentra con un Rolex de oro y corre lleno de alborozo a comunicar su hallazgo a su compañero; éste le contesta malhumorado: “Pero Patxi, a ver, la hostia, ¿ A qué estamos, a Rolex o a setas?”.

 

Esto puede servir como un mantra para cuando nuestra mente se vaya por los cerros de Úbeda, intentando mandar ella en nuestro mundo. Repetiremos la frase: “¿A Rolex o a setas?”.

Y puede ser un buen propósito para esta semana.

Día 31: Primer balance. El reseteo.

Acaba el primer mes y lo resumiría como un RESETEO, y tras éste, el sujeto (que soy yo) evoluciona lenta pero favorablemente.

Ahora tengo “más espacio” en mi disco duro. Formatearme es imposible, todavía tengo mucho de mi antiguo yo, pero tras el reseteo sí que han ido apareciendo nuevas ideas y algunas conclusiones:

-Desacelerar cuesta mucho más de lo que pensamos.

Sigo yendo con prisa por la vida, aunque no la tenga.

-La perspectiva es todo un descubrimiento.

Ahora puedo entrenarme en ver las cosas con perspectiva porque tengo tiempo, antes nunca se me hubiese ocurrido. Sólo veía el hecho que tenía delante. Pero me he dado cuenta de que cuando tomas distancia y observas la vida como “un todo”, los “problemas” se relativizan. No todos, pero si muchos. Es como imaginarte dentro de unos 10 años y ver si lo que te quita el sueño ahora sigue importando….el 99% de las veces la respuesta es no. No sé si será un engaño mental más pero el caso es que consuela.”Cambia el ángulo de visión y cambiará el mundo”.

-La realidad es el hecho + la emoción que yo le pongo, con lo cual es bastante más moldeable de lo que pensaba. Einstein decía: “La realidad es una ilusión pero muy persistente”. Esto es muy profundo, pero creo que lo iré entendiendo cada vez más.

-Me hacen mucho más feliz las experiencias que las posesiones.

En realidad no quiero nada más que lo que necesito, lo cual por supuesto no significa vivir en la indigencia, pero es que empiezo a sentir incluso que ” todo lo que requiera un mantenimiento me molesta”, no me gusta estar pendiente de lo material, del coche, que casi no lo cojo, ahora ando, de los modelitos, que ya dije que de verdad disfruto “yendo de uniforme”. No tener que pensar qué ponerme lo percibo como un lujo, mi concepto de lujo está cambiando totalmente. Es que no me he ido ni de rebajas, no me apetece, ¡impensable!…Pues sí, resulta que disfruto de los desayunos con mis amigas, de observar a mis gatos el tiempo que me de la gana, no tienen por qué ser experiencias “lujosas”, pero vamos, que si me apetece me voy también a un spa.

No sé, cosas que cuando recuerdes dentro de años te saquen una sonrisa, eso sí que es un tesoro, por lo menos para mí.

-Poner resistencia sólo complica las cosas.

Parece dicho por un secuestrador pero, en serio, no hay nada más agotador que empeñarse en algo y que no fluya. Empiezo a creer que tenemos una especie de “ayuda” que no tengo ni idea de dónde viene, si somos nosotros mismos, nuestro ser,o es externa, pero el caso es que no le prestamos atención, yo antes ni la intuía. Hay que estar atento a las señales, de verdad, que a veces las cosas son más fáciles de lo que parecen.

-Ser más humilde.

No es que sea especialmente orgullosa o soberbia, todo lo contrario.

Simplemente me estoy dando cuenta de que no tengo ni idea de nada, sólo sé que el mundo que asumía como “normal” no me gusta nada pero nada. Pero tantos años viendo los mismos “valores hipócritas” pasan factura. De donde yo vengo, los humildes eran tontos, sus medallas se las colgaban otros, los expertos en promocionarse a si mismos. Estaba “entrenada en la cultura del “parecer”, así que cuesta cambiar el chip, pero en ello estoy.

-La compasión.

Otro descubrimiento. He visto cómo han caído las personas que me traicionaron y me trataron mal….¡y no me alegro!….aqui no seamos hipócritas, que mucha gente se alegraría de ver caer a “su enemigo”. Pues sinceramente, me he quedado supersorprendida de mi reacción. Lo primero es que me dio totalmente igual,ya no era mi guerra, pero luego tuve un fugaz momento en el que comprendí los motivos por los que actuaron así. No los comparto por supuesto pero puedo llegar a entenderlos. Las personas a veces por intentar salvarse uno mismo o quedar bien delante de otros somos capaces de perder la dignidad y lo que haga falta. Lo que experimenté hacia ellos debe acercarse bastante a lo que es la compasión, que no es lo mismo que lástima, porque la pena implica un punto de condescendencia que no lo quiero para mi.

-La Ley de la Atracción.

Antes ceía que era una absurdez y ahora creo que es magia….Si hasta la Biblia lo dice “quien siembre recoge”…y no entenderlo nunca en plan “venganza”…es más tipo vibración. Somos energía y conectamos con las energías que vibran en nuestra misma frecuencia. Así, si somos incoherentes con nuestra propia naturaleza, cortocircuitamos. pero si vivimos conforme a lo que son nuestros valores de verdad, no los inculcados, está todo bien y en orden para atraer lo mismo que desprendemos. el tema es que a veces no sabemos cuáles son nuestros valores.

La verdad es que estoy descubriendo muchas más cosas, como ser indulgente conmigo misma, como practicar la aceptación, como los beneficios del Yoga y otras cosas que todavía no tienen ni nombre ni las identifico, pero sé que significan algo… ya saldrán en su momento.

Son como pinceladas, intuiciones, sensaciones, incluso RECUERDOS…..si, como una sensación de déjà vù. Es como si al “pararte un rato” en la vida a contemplar en vez de a participar recordaras algo que ya sabías pero que has perdido por el camino. Puede ser que incluso nazcamos con esa especie de sabiduría (o principios, que me niego a creer que el ser humano sea como es por naturaleza) pero lo olvidemos. El por qué no lo sé.

Además no es nada nuevo, todo esto está ya dicho hace miles de años, lo que creo que pasa es que ahora le damos más importancia a otras cosas. No debe ser buena época.

Y para terminar, decir que soy consciente de que este primer balance puede parecer de locos. No expresa ni de lejos todo lo que me gustaría transmitir, ya que como he dicho, estoy muy “verde”, es demasiada información espiritual para plasmarla de forma material y que se me entienda.

Pero está escrito desde la humildad y el deseo de poder compartir lo que yo siento como un regalo, para que otros puedan experimentarlo también.

La buena noticia es que tengo TIEMPO para intentarlo.

Día 26: Reflexiones para el fin de semana.

Añadir algo al Poema Si (If), de Rudyard Kipling, sería un sacrilegio. Sólo decir que conviene tenerlo a mano por si acaso perdemos el norte. Releerlo ayuda siempre. Ahí os lo dejo.

Si puedes mantener en su lugar tu cabeza cuando todos a tu alrededor, han perdido la suya y te culpan de ello.

Si crees en ti mismo cuando todo el mundo duda de ti, pero también dejas lugar a sus dudas.

Si puedes esperar y no cansarte de la espera; o si, siendo engañado, no respondes con engaños,

o si, siendo odiado, no te domina el odio. Y aun así no pareces demasiado bueno o demasiado sabio.

Si puedes soñar y no hacer de los sueños tu amo; Si puedes pensar y no hacer de tus pensamientos tu único objetivo; Si puedes conocer al triunfo y la derrota, y tratar de la misma manera a esos dos impostores.

Si puedes soportar oír toda la verdad que has dicho, tergiversada por malhechores para engañar a los necios.

O ver cómo se rompe todo lo que has creado en tu vida,

y agacharte para reconstruirlo con herramientas maltrechas.

Si puedes amontonar todo lo que has ganado y arriesgarlo todo a un solo lanzamiento ; y perderlo, y empezar de nuevo desde el principio y no decir ni una palabra sobre tu pérdida.

Si puedes forzar tu corazón y tus nervios y tus tendones, para seguir adelante mucho después de haberlos perdido, y resistir cuando no haya nada en ti salvo la voluntad que te dice: “Resiste!”.

Si puedes hablar a las masas y conservar tu virtud. o caminar junto a reyes, y no distanciarte de los demás.

Si ni amigos ni enemigos pueden herirte.

Si todos cuentan contigo, pero ninguno demasiado.

Si puedes llenar el inexorable minuto, con sesenta segundos de lucha brava…

Tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella, y lo que es más: serás un hombre, hijo mío.

Día 24: Cómo “gestionar” el estrés o cómo llamarte tonto a la cara.

Tan tranquilamente estaba yo hojeando una revista de esas absurdas pero muy entretenidas y de pronto me encuentro con un artículo firmado por un medico: “Cómo trabajar bajo presión”.

Lo que son las cosas, hace un año lo hubiese leído cual artículo de autoayuda, y hoy, sólo ver el título me hierve la sangre.

Igual es que tengo un trauma con el temita y soy especialmente sensible. Pienso, voy a leerlo con calma y con toda la perspectiva y objetividad de la que sea capaz. Porque no sé a los demás, pero a mi ya me parece que la idea en sí, es tipo, como hacer el pino puente con una pierna rota. Y además debe usted agradecernos que le rompamos la pierna porque tiene más mérito aprender a hacer el pino puente lisiado.

Bueno, bueno, calma, que estoy al principio de mi proceso de cambio y arrastro paranoias todavía….igual tiene razón el médico del artículo, y por ende, el mundo en que vivimos, que más o menos lo acepta como normal.

Vaya por Dios, mira que lo intento, pero ya empieza diciendo en el “competitivo mundo laboral es cada dia más apreciada la capacidad de trabajar bajo presión”.

Competitivo…..en mi humilde opinión esto ya es un error de base. No entiendo por qué nos educan desde niños en la competitividad en vez de en la colaboración. ¿Estamos en la guerra acaso?…Un poquito de sentido común, si en vez de observar sólo tu metro cuadrado a la redonda amplías la perspectiva, no es difícil ver que lo que triunfa y evoluciona, en este planeta por lo menos, es la colaboración, no la competición (ya sé que no es lo mismo exactamente competitividad que competición, pero en su significado etimológico tienen la misma raíz, es decir, el mismo perro con distinto collar). Pues yo esa actitud la veo ANTINATURA y no pienso jugar a eso nunca más en la medida que pueda.

Y ya casi me da la risa por no llorar cuando leo los síntomas de la ansiedad, que se supone que es el “estrés mal gestionado”. Los síntomas ya los sabe todo el mundo, asi que no me entretengo en eso, a quien le interese saber más que busque en San Google, porque hay millones, cada vez hay más enfermedades psicosomáticas, lo cual debería hacernos reflexionar, pero yo ahí no entro, aunque entiendo del tema.

A lo que voy es que si tienes esa ansiedad porque “no has sabido gestionar el estrés”, la culpa encima la tienes tu, ese es el mensaje. Ya entras entonces en barrena, estás enfermo, te encuentras fatal, y encima la culpa es tuya. Eso si te creen, porque lo mismo te lo estás inventando, porque como encima no llegas a tus objetivos, pues resulta que es una excusa que les pones a tus jefes.. Que lo último que quieres es disgustarlos, no vaya a ser que no vayan a tu entierro cuando te mueras de un infarto.

Pero no os preocupéis, o dicho en el lenguaje corporativo,¡¡ no seais negativos!!…cuidado aquí, eh?…que a la minima te dan un cursillo motivador para que salgas como nuevo, fuera del horario laboral, por supuesto, pero ya sabes, quien algo quiere algo le cuesta, y con 2 frases de autoayuda de esas de servilleta pues asunto arreglado. No vaya a ser que encima le contagies tu actitud negativa a tus compañeros….

En serio, esta pantomima ¿es necesaria?, ¿se lo cree alguien de verdad?..Pues si, en mi caso conozco muchos que se lo creen, o se creen que se lo creen. Pobres.

Pero calla, calla, que ahora viene lo mejor del artículo, si es que es cuestión de ACTITUD hombre, cambiándola superaremos cualquier tipo de estrés y/o ansiedad. Voy a poner algunos ejemplos de lo que nos recomiendan , y que cada uno piense lo que quiera. Yo también, por supuesto:

-Tener siempre una actitud positiva .

Si ya os lo había dicho yo, jajaja, esta la he adivinado y todo.

-Tener siempre buenas relaciones con los compañeros.

Incluído el que te pisotea para colgarse tus medallas, eh?…esto quita mucho estrés, si,

-Relacionarse bien con los superiores.

Supongo que se referirá a los que se relacionan (bien o mal) contigo…al fin y al cabo te pagan, les debes la vida a ellos.

Dormir 8 horas diarias.

Ni se te vaya a ocurrir dormir una menos por alguna nimiedad tipo ERE, bajada de sueldo….

-Realizar deporte los fines de semana.

Lo de los fines de semana “ma matao ya”. Es que me parto.

-Saber desconectar en festivos y vacaciones.

Muy importante. Si te llama tu jefe o te manda un wasap, NO LO OIGAS NI LO VEAS. Tu, happy por la vida, que es tu tiempo libre.

Bueno, pues ya sabemos cómo trabajar bajo presión, aunque a veces oigo una vocecilla lejana que me sugiere que en vez de COMO TRABAJAR CON PRESION…igual deberíamos TRABAJAR SIN PRESION, pero como algo aceptado socialmente, algo innato, algo que se dé por hecho, no una idea descabellada…no sé es eso, una idea, pero me da a mi que no está muy socialmente aceptada o no conviene a algunos. Los que te pagan un sueldo de mierda, se creen que tu vida es suya y se aprovechan del miedo que tenemos a quedarnos sin trabajo.

Pues es peor el miedo que el hecho en sí, yo en mi caso, liberada y feliz estoy. Pero entiendo que muchos pensarán que soy una loca irresponsable, pero soy LIBRE.

Y como colofón del artículo, nos recomiendan seguir encarecidamente estos consejos, porque en “algunos casos”, la ansiedad se puede hacer tan intensa y persistente que puede INCLUSO AFECTAR A NUESTRA CAPACIDAD LABORAL (Oh, Dios mío, eso es lo último que debe pasar!) y entonces, adivina qué ….pues es cuando el trabajador debe recibir ayuda psicológica y farmacológica, por no decir psiquiátrica.

Uséase, nos dopan hasta las cejas, y seguimos produciendo, pero como no pensamos pues asunto arreglado,no?

Mi atrevida e inconsciente reflexión final:

Sólo se vive una vez (creo), deberíamos plantearnos menos cosas, tener menos miedo, saber con quién queremos estar y qué es lo que realmente queremos hacer, qué nos gusta. Sobre todo no vendernos. Ya sé que los cambios a priori dan mucho miedo… pero os aseguro que nunca se sabe lo que es peor y lo que es mejor durante el trayecto, y como al fin y al cabo vamos todos al mismo sitio, creo que si somos honestos con los demás y con nosotros mismos lo demás “se nos dará por añadidura”.

Día 22: El miedo y los “Y si….”

Tengo un mosquito zumbando sobre mi cabeza y no me deja en paz. Ya estaba tardando en aparecer, el muy oportuno, y como siempre, riéndose de mí.

Puede que esta semana se produzca un acontecimiento que me influya a la hora de escribir este blog. Asi que estoy bastante cabreada. Pienso, para una vez que creo “algo mío”, y encima no sólo es que me lo pase bien, sino que estoy aprendiendo mucho….viene la “vida normal” y ya me intenta fastidiar la historia cuando no llevo ni un mes.

Esta ha sido mi primera y dramática reacción. Menos mal que me he dado cuenta de que no era yo, era el mosquito dando por saco. Pero no se calla, no, sigue y me dice:

“¿Quién te manda hacer algo diferente?¿Acaso no sabes que hay una especie de fuerza gravitatoria que pone los pies en la tierra a quién se sale de lo habitual ?..Además es directamente proporcional al grado de satisfacción que te produzca lo que estés haciendo, mientras más te guste, más te arrastra a la realidad convencional, a “tu deber”.

Mira santo mosquito, haz al favor de callarte un mes, le digo, ¿Tú que sabes cuál es mi deber?

“Está claro, tienes 2 hijos y deberías estar invirtiendo tu tiempo en pensar cómo ganar dinero para ellos. Es más, deberías sentirte muuuuuy culpable por esta ocurrencia absurda del experimento sabático. Y encima perdiendo el tiempo en escribirlo . Que no es que no te estés ayudando a tí, es que tus divagaciones mentales no ayudan a nadie!”

Mira que me da pena porque ya le estaba cogiendo hasta cariño (el síndrome de Estocolmo), pero acabo de aplastar al maldito mosquito. Es que me ha llevado al tremendismo rayando el pánico, ante un hecho que NI SIQUIERA SE HA PRODUCIDO .

Un hecho que además de no ser real (al menos todavía), me está emparanoiando con unos matices que ya entran en consideraciones éticas y principios morales, que además de no ser proporcionales, no vienen para nada al caso.

O sea, que estoy viviendo las consecuencias por adelantado de algo que no existe, el colmo. Es verdad que la posibilidad de que se produzca está ahí. Pero lo que existe es sólo la POSIBILIDAD. Y en este caso es porque se ha manifestado el mosquito para fastidiarme, pero si nos damos cuenta, la vida está llena de posibilidades que ni nos imaginamos, pero no son HECHOS.

No sé quién dijo una vez pero yo ya lo había pensado antes .:“He pasado más tiempo en mi vida preocupada por hechos que no han llegado a suceder, que por lo que realmente ha sucedido”.

A ver, todos tenemos miedo, y eso es bueno, porque si no, más de uno se hubiese caído o tirado por un barranco. El miedo es necesario para la supervivencia.

Pero los “Y SI” no son nada necesarios, son parásitos , es nuestra mente haciendo acrobacias temporales: “Y si pierdo el tren?,y si pillo la gripe?, y si se me rompe la nevera?, y si viene el lobo de Caperucita y me come?..y si cae un meteorito mañana y se acaba el mundo y ,con él, los puñeteros “y si”?….Que así no se puede vivir, hombre, que ya cruzaré ese río cuando llegue, antes imposible.

Últimamente se me estaba dando muy bien esto de no adelantar acontecimientos, pero me queda muchísimo por practicar, porque, a la mínima, me desestabilizo y vuelve el mosquito, o incluso un moscardón reforzado. Por eso quiero y necesito este año para aprender a controlar esto y mil desvaríos por el estilo.

Existe una cosa que se da por hecho en las culturas orientales desde hace miles de años, que es la Sabiduría de la Inseguridad.

En Occidente, nos cuesta mucho entenderlo porque no deja de ser una paradoja, y aquí todo lo que se escape un poco de la lógica no nos gusta nada.

Resulta que en cuanto asumimos que todo es inseguro, provisional, impermanente, transitorio…..nuestros miedos caen en el acto.

Nuestros miedos obsesivos e infundados evidentemente, que es de lo que estamos hablando. Porque se me ocurre que ahora mismo habré asustado muuuucho a algunos que no quieren ni oir hablar de esto. Pues lo siento pero es verdad, todo muda, todo hay que soltarlo, incluso el cuerpo en el que estamos. Que susto, eeehh???….Pues no.

A mi me da más miedo “el miedo al miedo”, y además me niego a temer a una posibilidad, con la cantidad de realidades pavorosas que hay en el mundo.

He comprobado que cuanta menos seguridad demando, más segura me siento, paradójico pero real y experimentado. Probad si queréis.

Buda dijo: “Lo que ha sido, ni es ni será. Lo que es, ni ha sido ni será .Lo que será, ni ha sido ni es”.

Así que ya podéis ir mandando a vuestros mosquitos de vuelta a la charca.

Día 19: El relativo pedigrí.

Es curioso lo que les importa a unos y lo que nos importa a otros. Si hubiese ido a la velocidad de mi anterior vida, ni me hubiese dado cuenta de lo instructivo y divertido que es pararse a observar las situaciones.

Me llega un mensaje privado por Facebook de un señor con 4 apellidos en vez de los 2 habituales. Y nombre compuesto.

Es un inocente “¿Qué tal te va?”…pero no contesto porque no tengo ni idea de quién es, ya me pasa bastante en persona esta situación, pero virtualmente supongo que lo puedo evitar si doy la callada por respuesta.

El caso es que me suena vagamente……..tampoco quiero ser una borde si es un amigo de hace años, reciente seguro que no, me acordaría con ese nombre.

Asi que contesto como en plan de broma pero en serio: “Dame alguna pista que con tanto apellido me pierdo”……….

Toma pista modesta: “Pandilla de verano, yo soy EL QUE llevaba motos de gran cilindrada”.

Estamos hablando de hace unos 25 o 30 años supongo, pero el único que iba en moto era Luis (nombre ficticio, lo demás real), el hijo de la Reme de toda la vida, que todavía me acuerdo de ella con su gorro de flores, nenúfares más bien, calado hasta las cejas para bañarse en el mar………..pero la Reme y su marido tenían un apellido cada uno, algo no cuadra.

Vamos a mirar con calma el nombre….uy, que curioso, cada uno de los apellidos están separados por guiones. Se ha unido los 4 primeros para que parezcan compuestos!!!!!!!!!!!!!!

Me da hasta curiosidad saber si lo habrá hecho de verdad en el registro o solo en RRSS con algún infuloso fin………..pero el caso es: ¿Por qué haces eso, alma de cántaro?. ¿Qué clase de ínfulas tienes en el cerebro?

Asusta porque me imagino que no será el único que hace algo asi, por supuesto. No el postureo, que más o menos lo hace todo el mundo, sino los valores que hay detrás, lo que lleva a alguien a hacer esa gilipollez, en fin.

Que decido que cada uno haga lo que le de la gana, y yo pensaré también lo que me de la gana al respecto, así que no lo descarto ipso facto como amigo (aunque tiene todas las papeletas), porque en su dia lo fuimos, y era una época que me trae muy buenos recuerdos.

Hablamos un poco para actualizarnos a la versión 2.0 y nos enseñamos nuestros tesoros más preciados. Él sus coches y yo mis gatos.

Y no se le ocurre un comentario más apropiado que el siguiente:“Esos gatos tienen menos papeles que un moro”. Ya está, confirmado, tonto a las 3, a las 4 y a las 5 y media… Bloqueado.

Como ya dije un día, tengo 3 gatos . Y los 3 son recogidos de la calle. Y son parte de mi familia por supuesto, los adoro y mimo todo lo que puedo y más.

Además, no los busqué yo, me encontraron ellos, dicen que los gatos son mágicos, yo lo sé por experiencia pero no viene al caso y me tomarán por loca asi que dejémoslo ahí. También sé que hay personas que no les gustan nada, o incluso les dan miedo.

A mi nunca me habían gustado los animales en general, o mejor dicho, es que ni sabía que existían, y eso que cuando era niña siempre teníamos animales en casa, perro, gato…incluso un loro. ¡Mi madre decía que ni me conocían!…..pero era yo la que no los conocía a ellos y ahora que sé lo que es el amor de un animal, me arrepiento.

Cuando estuve de baja después del “conflicto energético” con mi vida anterior, me pasaron una foto de una gatita de unos 3 meses a la que habían encontrado llorando debajo de un coche , toda empapada en un dia de lluvia ….y fue un flechazo!…Pero si no me gustaban especialmente los animales!…pues nada, que no paré hasta que me la mandaron por Seur porque estaba en la otra punta de España.

Este fue un punto de inflexión en mi vida, aparecieron nuevos matices, nuevas sensaciones que no conocía…y sobre todo, cómo me reía con ella!

Es siamesa, y leí que esta raza elige especialmente a un miembro de la familia …………y no fui yo la afortunada, no se separa de mi hijo.

Entonces “lógicamente necesitaba” otro que me hiciese caso a mí. Miré fotos de gatitos en adopción, todos ideales, de meses, pequeñitos y espeluchados. Menos uno gordo y grande, con 2 años, y para mas inri, tuerto. Pues aquí lo tengo encima mientras escribo, me inspira, me relaja, me da paz…y me llena de pelos.

Bueno, y la tercera, simplemente se la encontró mi hermana por la calle, tirada en una caja, no tenía ni una semana. El universo me regaló (otro regalito suyo, sí) un bebé gatuno para que no me quedase con las ganas, y por supuesto la sacamos adelante, le daba el biberón cada 3 horas, y está totalmente convencida de que soy su madre, y para bien o para mal, como tal me trata, ahora está en plena adolescencia.

Estos son los “papeles” que DESEMPEÑAN mis gatos, no los que TIENEN. Simplemente que hay un antes y un después, vamos, una insignificancia comparada con la satisfacción que debe dar tener un papel que ponga pedigrí , por ejemplo. O incluso crearte tu propio pedigrí juntándote los apellidos, eso debe ser ya una sensación indescriptible, vamos…el nirvana.

Igual les pongo un segundo nombre a cada uno para realizarme, aunque va a ser un poco difícil en el caso de mi Gordo…a veeeeeeeeeeer, vamos a probar , “Gordito-Borja-Mari-de todos los Gatos”…no sé yo..

En serio, quien no haya conocido el amor de un animal, se pierde mucho, de verdad…..igual que quien no haya conocido a un señor multiapellido inventado, no se pierde nada.