Día 84: La calma.

Ese es mi objetivo. Una nimiedad, vamos.

Malditos objetivos, que siempre tengo que tener alguno en mente, en vez de vivir en paz. Ya empezamos con las contradicciones.

El hecho en sí de tener un objetivo ya me hace perder la calma….odio los objetivos. Implican plazos y autoevaluaciones, y lo que quiero es paaaazzzz.

Me gustaría saber si a todo el mundo le pasa lo mismo o me ha tocado en la rifa una mente que hace teorías de todo (eso me dice mi hermana).

Seguramente dejar fluir los acontecimientos da más calma pero a mí me da por hacer una tesis con todo. Eso no ayuda nada a “mi objetivo”, pero así soy. Aceptación.

Por otro lado, lo mismo que tengo esta tendencia a teorizar, también tengo otra tendencia innata, que es una gran ventaja en el tema que nos ocupa hoy. Y es que todo me importa un pimiento, no me gusta esta expresión pero es la única decente que se me ocurre. Es una tendencia al pasotismo que me acompaña desde que nací y afortunadamente contrarresta bastante mis demás neuras variadas.

Además, como ya sabéis, estoy aprendiendo mucho últimamente. Es más, creo que me he documentado incluso demasiado… Así que no me extraña que la teoría se me salga por las orejas.

Podría engañarme a mí misma, que también se me da muy bien, y creerme que estas teorías son para ayudar a la humanidad, (una vez solventado el pequeño y nada pretencioso inconveniente de que la humanidad me escuche,claro)… y quedarme tan feliz Y EN SUPERCALMA, que tener la conciencia tranquila no tiene precio. He ayudado al mundo!!!

Pero eso es hacerme trampa a mi misma… y no llego a tal extremo de gilipollez, de momento.

Me he querido volver un ser espiritual en 2 días, igual que todo lo que hago en mi vida.

La primera vez que cogí unos patines me los puse y ya salí patinando directamente, sin aprender, y lo que es peor, sin practicar. Otro día dije, me apetece pintar un cuadro,… y pinté Las Meninas. Lo gracioso es que no me quedó mal, ni tampoco me caí demasiado con los patines. Pero eso hago con todo. No hay término medio. Resultados ya!

Pues va a ser que cuando se trata del espíritu, no hay atajos.

No puedo pasar de ser una neurótica a la calma total, por mucho que me haya leído todos los libros al respecto y toda la teoría de todos los autores de todos los tiempos en 2 meses.

Lo he asimilado, e incluso me atrevería a decir que lo he entendido, y ya sé lo que quería saber y a lo que quiero llegar.

Ahora el cuerpo me pide práctica. Y el universo me pondrá en situaciones para que practique. Seguro.

A ver, el Yoga me ha ayudado mucho y por supuesto que en el tema “calma” , mis avances son gigantes. Y esto me sale solo. No es otra de mis teorías.

A veces me puedo convertir en un “observador externo de la situación”. Eso me encanta. No me implico en situaciones en las que hace un año hubiera sido Juana de Arco, por ejemplo.

Y no me refiero a situaciones “externas”, en las que esté yo presente pero no se me vaya la vida en ello. Que antes también me implicaba en esas situaciones que deberían darme igual, donde hubiera movida allí estaba yo con el hacha de guerra.

Me refiero a que consigo no implicarme en situaciones realmente importantes en mi vida. En vez de reaccionar, observo. Y acepto. Y mantengo la calma. Eso no quiere decir que no haga nada ni tome medidas al respecto, pero desde la tranquilidad y “viendo (o sintiendo) más de lo que se ve a simple vista”. Aaaah…ahora tengo poderes… bueno, todos los tenemos pero hay que entrenarse. A cada uno le costarán más unas cosas que otras. Pero al final se aprende.

Con el yoga me estoy volviendo mucho más elástica física y mentalmente.

Ayyynnsss… La calma. “Nos estamos conociendo”, como dicen las famosas, y me cae muuuuyyyyy bien.

Me acuerdo de la otra “amiga” que tenía antes. La ansiedad. Era una… bueno, el corrector no quiere ponerlo, yo por mi lo pondría. Pues es tan… puñetera que le ha sentado fatal que ya no quiera saber nada de ella, y de vez en cuando viene a verme a traición. No le abro la puerta pero no me gusta que esté ahí fuera porque la intuyo. Vais, vais.. mala pécora!

Me queda mucho por delante. Pero a partir de ahora creo que va a haber menos teoría y más práctica.

Espero que el universo cuando me haga las prácticas, no me ponga en un incendio o algo así con mi nueva amiga, que ya me veo que desalojan, y la calma y yo tan tranquilas como 2 felices tizones.

Pues nada, yo contando mis progresos y desvaríos a la 1 de la mañana, porque con lo del cambio de hora estoy cual búho. No me gusta nada, no sé por qué tardo tanto en acostumbrarme. Y tampoco entiendo por qué nos tienen que marear de esta manera…. gggrrr… keep calm, habíamos dicho.. Vaaale..

Me acuerdo de mi abuelo, que no le daba la gana de cambiar la hora y seguía con el horario de siempre. Nunca la cambió. Seguía acostándose y levantándose a la misma hora. La suya. Y comiendo también…, esto ya sería un problema en su casa, digo yo. Pero el hacía lo que quería y no lo que le decían que había que hacer. Libre total vivió. Yo también quieroooo..

A ver, mi situación no es la misma, pero se puede intentar. Además hay que valer para vivir libre. Yo creo que sí que valgo… por lo menos genética y afortunadamente voy bien servida por todos lados.

Día 59: La espiritualidad compulsiva.

Ya he acabado el segundo mes del experimento sabático.

Perdón, alguien ha dicho “sabático”?..si, yo. Pues va a ser que no.

A ver, no sé por qué me ha entrado la vena espiritual al “parar”. Supongo que será una sincronicidad de esas que me persiguen. “Todo sucede por algo”, así que estupendo, estoy encantada con mi nueva y espiritual visión del mundo. Porque yo esa faceta no la tenía. Era menos espiritual que un tiesto sin planta, así que si aflora ahora, pues es que estaba ahí agazapada, esperando a que yo le prestase atención.

Pero claro, yo era una persona acostumbrada a trabajar por objetivos (es lo peor del mundo por si a alguien le interesa el dato), y cambiar el chip lleva su tiempo.

Por eso, al hacer el balance del segundo mes, me he dado cuenta, de que me ha entrado “la espiritualidad compulsiva”. Vaya concepto contradictorio.

Tampoco ayuda mucho que me persigan las señales, como ya he dicho. Me obsesiono con el significado de todo, y además quiero ver los resultados YA. Esto creo que muy espiritual no es.

Cualquier día me veo leyendo a Buda mientras hago yoga, medito y acepto amablemente y con amor todas las putadas de la vida.

Uy, perdón por la palabra, que no son putadas. Son pruebas que me ponen.

Como la de mi querida caldera rota el día de la gran nevada. OOOOOOMMMMMMMM…Ahora mismo escribo esta entrada desde un iglú. En serio, no es una metáfora . Es que estoy en un puñetero iglú. Vivo en el último piso y las ventanas están en el tejado, y no entra ni la luz porque están con 20 cm de nieve encima. Si, estoy toda cubierta de nieve Y SIN CALEFACCION DESDE HACE 3 DIAS.

Es una prueba o no es una prueba????…..Un poco sí, no???…Se me ha quedado la cara congelada con la expresión del emoticono ese que enseña los dientes en un ejercicio de contención pero le queda cero coma para estallar….pues eso.

Tres veces ha venido el técnico de la caldera, ahora precisamente lo estoy esperando sentada en el suelo frente a la chimenea, porque no me puedo separar más de medio metro de ella. Y menos mal que tengo chimenea. Ves???? Una cosa buena. Si no, no lo cuento. Bueno, pues a ver si llega y a la cuarta va la vencida (pongo la cara del emoticono).

Espera, espera………..que hay más cosas buenas (lecciones) que sacar de esta prueba. Por ejemplo, me he hecho experta en encender chimeneas. Pero eso ha sido después de 2 días en Siberia. Porque resulta que los troncos no arden si les prendes fuego. No lo entiendo, en las películas se queman las casas por cualquier cosa y no veas lo complicado que es que un leño o como se llame arda. Esta mañana al final me he comprado un líquido que se me ha “manifestado” en el supermercado. Gran descubrimiento, casi salgo a lo bonzo pero me ha quedado un fuego precioso. Y como relaja, creo.

Otra cosa buena, vamos a pensar……..aaahhh, que se me ha olvidado lo de la muela rota, la que se rompió a la vez que la caldera . Bueno, pues por intentar sacar algo bueno, ya me he acordado del dentista, voy a llorar.

Y mi amigo el técnico no llega. Será esa la lección??..no matarlo cuando llegue???….porque sospecho que la última vez que vino que fue ayer a las 11 de la noche, no le dio la gana de ponerse a arreglarla a esas horas. En fin, supongo que trabajará alguno más en esto de las calderas asi que espero que venga otro……..porque como siga siendo el mismo voy a tener que realizar un gran ejercicio de contención, cual emoticono.

Por cierto, todo lo que he escrito no es una queja, ehhhh???….Es una simple exposición objetiva de los puñeteros hechos. Que mi nuevo yo no se queja, acepta.

Y MAGIA!, según escribo esta frase, acepto de verdad. Mi anterior yo estaría que se sube por las paredes, pues oye, como que estoy sorprendentemente tranquila y eso ya es un resultado de los que quería ver y que se supone que no tengo que tener prisa por ver. Pues ahí está. La vida me premiaaaa..

Estoy “orgullosa” de mi misma, cosa que tampoco debería estar espiritualmente hablando. “Sólo observar sin juzgar”. Pues me da igual, me gusta como soy ahora. No lo puedo evitar.

Por cierto, se está apagando la chimenea y el técnico no ha llegado, yo sólo informo, no juzgo. Y se me están quitando ya las ganas de escribir una vez que he obtenido mi lección dentro de mi compulsividad espiritual……espera que ya llega!!!!!!!!!!..Ahora vuelvo.

Bueno, es otro, menos mal. Y por lo menos tiene sangre en las venas e iniciativa, no como el de ayer. Y la avería es gorda. Le oigo que llama a un compañero suyo para pedirle una pieza para “hacer un apaño”…y MAGIA OTRA VEZ!!!!!!!!!!!…El compañero está justo debajo de mi casa y lleva en la furgoneta lo que necesitamos.

Voy a agradecer al Universo por adelantado que se arregle, pero mala pinta tiene.

Hora y media y varios momentos de pánico después………..solucionado!!!!!!!!!!!!

GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS…..