Día 68: Lo prohibido.

Es de madrugada y estoy totalmente desvelada. A estas horas es cuando suelen venir pensamientos raros, y digo raros porque no tengo claro si son desvaríos por no poder dormir o en realidad estás medio dormido y es precisamente cuando tienes más claridad porque la mente descansa.

El caso es que estoy pensando, o sintiendo, o imaginando, o soñando , no sé…que últimamente me está apeteciendo hacer locuras, como que estoy perdiendo miedos y me apetece experimentar cosas nuevas. Ahora todos los que me conocen acojonados cuando lean esto, porque saben de lo que soy capaz cuando se me mete algo en la cabeza…tranquilos que todavía no he dado forma a ninguna idea, es sólo una sensación. Es como que el cuerpo me pide la adrenalina de romper normas, de hacer cosas “prohibidas”….no sé, algo así como pequeñas gamberradas, no voy a atracar un banco ni nada, supongo.

Y como no me puedo dormir pensando “maldades”, pues pongo la tele. Y ya empezamos con las cosas raras. Haga lo que haga con el mando, sólo puedo ver el canal 8. Y encima ni siquiera es el canal que tengo programado en el 8, no sale ningún logo de ningún canal aunque mi tele dice que estoy en el 8. Ya nada me sorprende, ni siquiera que el 8 sea mi número favorito y mágico. Casualmente también es mi número según la numerología, para los que crean en esas cosas, que de eso no entiendo yo nada.

A estas alturas, como he dicho, nada me sorprende, y tampoco me resisto a nada, que me agoto, así que bueno, pues si no puedo ver otra cosa, será que tengo que ver esto.

Pues resulta que es como un documental muy interesante. Están explicando que hasta los 7 años aproximadamente, no tenemos creencias propias, y vemos el mundo como lo ve un adulto. Somos como esponjas que absorbemos información y ésta queda grabada en nuestro subconsciente PARA SIEMPRE. Vaya responsabilidad para los adultos, todo lo que les digamos a los niños , serán los cimientos de su vida.

Un niño no se ve a sí mismo, se percibe como lo ve “el mayor”, y si le decimos que es tonto, crecerá pensando que lo es. Así que no vemos el mundo como es, sino como nos han enseñado a verlo. No somos nosotros los que elegimos ni decidimos, sino las creencias que nos “programaron” en la infancia. Ante un estímulo, reaccionamos automáticamente como lo haríamos en la infancia, son emociones reactivas inconscientes.

Todo esto, según el documental o lo que sea que estoy viendo, y la cosa se va poniendo más interesante. Sale un psicólogo que dice que “no hemos asumido que nos gobierna el inconsciente”. No sabemos los motivos por los que nos comportamos como nos comportamos (yo, desde luego, no). Hacemos algo inconscientemente y luego llegamos rápidamente a teorías sobre lo que hacemos.

Después ponen imágenes de una señora hipnotizada y explican que está en “estado alpha”( por lo visto, los niños también tienen el cerebro en ese estado pero lo van perdiendo a medida que crecen). Le dicen que es un perro y la señora se pone a cuatro patas actuando como tal y cuando está así la despiertan. Le preguntan qué hace y contesta confusa “se me habrá caído un pendiente y lo estoy buscando”. Es decir, lo primero que hizo fue buscar una explicación racional a una conducta que no entendía. Y esto es una muestra de lo que siempre hacemos: captamos impulsos que proceden de otro lugar, que guían nuestros actos, pero cuando actuamos, siempre tenemos una bonita historia para justificar por qué hacemos lo que hacemos.

Según dice este hombre, que se llama John Bargh (lo he apuntado previsoramente no vaya a ser que esté soñando) estamos hipnotizados el 95% del tiempo!!!!!!!!!!!!!…y buscamos justificar nuestras reacciones inconscientes con nada que tenga que ver pero que nos parezca “lógico”. O sea, nos mentimos.

Concluye diciendo que no existe el libre albedrío hasta que no tomamos consciencia de que repetimos las conductas de otros. Quien piensa que está despierto sueña, quien cree que está dormido ha comenzado a despertar.

Pues me dormí sin saber si estaba dormida o despierta y esta mañana al despertarme lo primero que he hecho ha sido poner la tele. Funciona perfectamente. Miro la mesilla de noche y veo el papel con el nombre del psicólogo que apunté. Bien, no ha sido un sueño.

Pero no sé qué pensar. A la luz del día se ve distinto. No sé, no me parezco “hipnotizada”…aunque por otro lado, quizá es que estoy empezando a despertar, a salir del letargo de tantos años haciendo lo “políticamente correcto”. Lo aprendido, sin cuestionarme lo que está bien y lo que está mal.

Y quizá por eso también es por lo que tengo estas ganas repentinas de romper normas y “portarme mal”, no sé, es más que hacer lo que me de la gana, es hacer lo que me parezca bien a mí y no al mundo.

En realidad, si esta idea es verdad no me extraña nada que a la mínima que he empezado a pensar por mí misma me atraiga lo prohibido como un imán. Es como pasar del miedo inconsciente al miedo consciente, que tiene un punto de adrenalina morbosa y divertida.

De las pocas cosas buenas que recuerdo de mi trabajo, por ejemplo, son precisamente esos momentos de “rebeldía”, en las convenciones, cuando salía el jefe supremo venido de Argentina a dar la supercharla motivadora, mi compañero preferido, que era peor que yo todavía, me mandaba un whatsapp, “vámonos que esto no hay quien lo aguante”… y nos escapábamos delante de todo el mundo mientras hacían reverencias al argentino. A tomar por saco el pesado este, qué sensación de libertad, luego me echaron, claro.. 😂 😂 😂.

Lo mismo en el colegio, y en más cosas que no se pueden contar… Es más, si me preguntan qué recuerdos tengo de situaciones en las que me haya divertido más, la respuesta es que en ninguna de ellas estaba haciendo nada “bueno”. Por qué será.

La verdad es antes he dicho que he vivido muchos años haciendo lo “políticamente correcto” pero para ser sincera debería añadir que ” dentro de mis posibilidades”, y es que creo que mi esencia no es muy “domable”, pero te crees que eres como los demás te dicen que eres. Yo ya no me lo voy a creer más.

Por cierto, he preguntado y nadie más ha visto el documental . Ya dudo de todo. Sería un sueño?

Día 66: Los timos.

Absorta estaba con Valle-Inclán y su “Lámpara Maravillosa”, obra maravillosa como su propio nombre indica pero difícil de narices. Cada párrafo hay que pararse a reflexionar, no se puede leer del tirón (por lo menos yo), así que lo cojo un rato, cuando me siento capaz. Pues me estaba enterando de todo, oye, incluso de más de lo que pone, que ya es difícil en un libro tan denso. Bueno, no es que me entere de más, sino que lo adapto a mi situación de ese momento, y extraigo las conclusiones que me sirven…..aunque a veces no tengan que ver con el tema del libro o con el mensaje que el autor quiera transmitir.

A ver, no es que no me entere (bueno a veces no y qué), es que me gusta leer así, a “mi bola”, igual que vivo, leo. Pues en ese momento estaba con la idea de que la vida es un timo. Primero en un concepto “más filosófico”, y luego ya divagué y me bajé al mundo real, en el que te la intentan colar por todos lados.

Todo es engañoso a posta, empezando por la compañías telefónicas, de internet, la luz, el gas, los seguros que no cubren nada, las ofertas de cualquier tipo…y acabando por la insuperable mousse gigante de chocolate que me acabo de zampar mientras leo, y que sólo tiene 90 calorías!!!!!!!!. My god que hallazgo!!!!!!! Hasta que leo la letra pequeña alejándolo 2 metros con el gachetobrazo y poniendo cara de Bruce Lee ….sí, 90 calorías por ración, y pone que son 4 raciones. Bueno, ya no ceno, da igual. Pero puñetera presbicia, que resulta que la única persona del mundo que no me quiere timar es el óptico (gracias Javi), que no paro de decirle que necesito gafas (concretamente rosas) y me dice que no, que vuelva en un par de años. Se pasa de honrado y yo no veo tres en un burro y luego pasa lo que pasa.

Pues ya se me había ido la cabeza a otra parte con lo de los timos cuando oigo un mensaje de Facebook. Siempre tengo el móvil en silencio, supongo que mi subconsciente cree que es una tortura el libro de Valle-Inclán y me habrá puesto sonido al móvil a traición.

Es una solicitud de amistad de Phillip Jesse, comandante de U.S Army y todo un héroe en Afganistán. Si antes digo lo de los timos….creo que tengo poderes, en serio, porque lo que pienso se materializa al instante…

De verdad, es que es de risa, con los aviones detrás y todo…y ya lo de viudo para enternecer..eso ya es de nota.

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Había oído lo de este timo, llamado “nigeriano”, porque está orquestado por un grupo de negros en una habitación con un tinglado de ordenadores montado a ver si cae alguien.

Entonces se me ocurre que me voy a divertir un rato, a ver hasta dónde son capaces de llegar. Sé que hay variantes del modus operandi , y que todas giran en torno a que el héroe tiene que sacar una gran suma de dinero de Afganistán (se lo ha quitado a los talibanes o es una recompensa de una multimillonaria anciana a la que salvó la vida) para donarlo a causas humanitarias y necesita “ayuda” con la logística. Resumiendo, que hay que adelantar dinero en conceptos absurdos (comisiones, aduanas), que él no tiene y la víctima no sé por qué misteriosa razón se lo da.

Bueno, de momento voy a aceptar la solicitud que con eso supongo que no corro riesgos.

A la mañana siguiente , claro hay que tener en cuenta la diferencia horaria, me llega este mensaje por messenger ya, privado, que suerte tengo:

Yo si fuera una víctima de verdad aquí cortaría todo contacto. Y ya no por la ridiculez del mensaje en sí, sino porque el pobre héroe es gafe, se le muere todo el mundo. Qué mal farioooooooooo……..
En serio, que no me quiero descojonar de la situación, pero es que llegados a este punto yo creo que todo el mundo piensa que hay víctimas que, por decirlo fina y redundantemente, tienen perfil de víctimas.

Esta prepotente idea no me gusta nada, preferiría verlo desde el punto de vista de la compasión, y para ello necesito entender el proceso por el cual se puede pasar de este mamarracho de mensaje a que te laven el cerebro y te lo creas.

Por eso iba a seguir, sin dar mi whatsapp evidentemente, sólo por Facebook. Pero me ha dado una pereza tremenda, porque, primero “se tiene que enamorar de mi ” y por supuesto “yo de él”, lo cual supongo que me llevaría un mes haciendo el canelo y no me apetece.

Y segundo,he de reconocer que me ha dado miedito. Que no dejan de ser una mafia y divertirme a su costa igual no es una buena idea.

Así que después de meditarlo (en el sentido de pensar en ello primero y en el sentido literal de meditar después), lo he visto desde otro prisma y me ha dado una pena terrible. Me ha dejado de hacer gracia.
Hay muchas personas que por lo visto “pican” en estas cosas y no son tontas, por mucho que me cueste creerlo. Intento ponerme dentro de su mente y no lo consigo ni de lejos, pero  me acerco a adivinar por dónde van los tiros.
Son personas “necesitadas” de atención, muchas estarán solas y no les gusta, o tienen la autoestima por los suelos…….porque lo más triste es que cuando descubran el timo seguro que lo que menos les importa es el dinero. Lo percibirán encima como la pérdida de un novio o algo así. En todo caso como una traición que las dejará más hundidas en la miseria de lo que ya estaban. Qué triste, me parece mucho peor esto  que te roben directamente en el cajero, por ejemplo.
Por cierto, hay una versión del timo para hombres también (no vayan a sentirse discriminados y hagan huelga mañana). Algo de una rusa que no puede alimentar a sus pobres hijos…no me lo sé muy bien. Pero también “canta” por bulerías, vamos.
Pues eso, queridos timadores, un poco de dignidad, que dentro de vuestro “oficio” también hay clases hombre, y jugar con los sentimientos de los demás no está nada pero que nada bien. Es más, es muy feo y ruín y además os vendrá de vuelta multiplicado por mil.
Robad un banco o algo.

Día 64: Mi metro cuadrado es sagrado.

Estoy alucinando con cómo funciona esto.

Ayer escribo un post que ni yo entendía y esta mañana según me despierto, miro el móvil como todo el mundo, y lo primero que me encuentro es un vídeo que dice exactamente lo mismo que escribí ayer, pero mejor explicado, claro, para que lo entienda. Y no es que me lo haya enviado nadie, era un vídeo de Facebook de esos “que te aparecen solos”, de ningún amigo, de “nadie”.

Lo atraigo?……Me da hasta miedo. Porque ya me he enterado que todo es energía, incluídos nosotros mismos. Pero me va a costar mucho aceptar lo que esto implica. La segunda lectura de esta idea de momento es incompatible conmigo. Voy a tener que trabajarlo muuuuuuuuuuchoooooooo…

Yo no puedo asumir que soy lo mismo que un dominguero barrigudo asando sardinas en la playa con el reggaeton a tope, y que sus hijos, que me tiran la arena encima jugando a la pelota y chillando, por poner un ejemplo.

Ya no es que no soy lo mismo ni de coña, es que mi metro cuadrado a la redonda es sagrado. Como lo debería ser el de todo el mundo, digo yo, aunque “seamos lo mismo”…..No sé, algo así como “cada uno en su casa y Dios en la de todos”. Cómo odio las frases hechas, por cierto.

Ayer, después de escribir el post cuántico, me bajé a la realidad y me fuí al supermercado.

Estaba lloviendo a mares y no me apetecía nada bajar, pero estaba hirviendo agua para cocer pasta y resulta que me doy cuenta de que no tengo tomate. Además estaba en camisón, típico día de “hoy no salgo y ni me visto”, pues eso. Digo esto para que se entienda la brillante idea que tuve, “me pongo unos leggins y un plumas encima del camisón hecho un rebujo para que no asome, las katiuskas, y con la capucha puesta no me conoce ni el tato”. Por si acaso, porque a quién me voy a encontrar a las 3 de la tarde….pues nada, que me bajo a la calle cual michelín de incógnito.

Doblo la esquina y de frente, mi padre. Bueno, es mi padre, podría ser peor……..me dice, “tómate algo venga, que estamos aquí (en la cafetería de los desayunos) tomándonos algo, que es el cumpleaños de Raquel”. Miro por la cristalera y casi me da un chungo cuando veo la pandilla tomando cañas. Todos de punta en blanco, la del visón me saluda desde dentro..horror.

“Papá, de verdad que no puedo, que voy en pijama debajoooo”…No le hace mucha gracia el feo pero lo entiende.

Cuando salgo del super estoy a punto de dar un rodeo gigantesco para no pasar por el mismo sitio, pero pienso que he dejado el agua hirviendo y no me puedo entretener. Me pongo la capucha más que atada, fruncida, y hasta los ojos. Como un avestruz, ingenuamente, para que no me conozcan. Ahora me da la risa a posteriori, mi plumas rosa es inconfundible, en fin.

Paso por delante (por la acera de enfrente por supuesto y casi corriendo pero no mucho, para disimular)….y de pronto la del visón cruza la calle y se me abalanza!!!!!!!!!!.

“Cómo le vas a hacer este feo a tu padre, con la ilusión que le hace que te tomes algo con él”. Me coge del brazo y me arrastra, y no sé cómo me veo dentro, con la capucha puesta hasta las cejas. Me la quito, claro, ni me había peinado. Me empiezan a presentar gente, la del visón no para de decir “qué guapa eres, qué guapa eres”….y yo, “pero mira cómo voy”, lo único que acierto a decir. Y ella, presentándome, “es que siempre he pensado que es tan guapaaaa”( nada del otro mundo pero estaba presa de la euforia la mujer).

Dios mío, calor insoportable, lo hace, pero más todavía de la vergüenza, ….y no me puedo quitar el plumas!!!!!!!!!!!……ni siquiera bajar la cremallera, que mi camisón es muy camisón, no cuela como otra cosa. La única que creo que me entiende es Elena, desde el otro lado de la barra, que algo me conocerá porque me pone el desayuno todos los días y supongo que también influye que es la única que no ha tomado cervezas. Bueno, mi padre tampoco, sólo toma café, y además sabe que voy en camisón así que al final me echa un capote, me da un abrazo y me dice “venga vete, que has dejado el agua hirviendo”. Salvada, pero he quedado fatal. Me da igual.

Me voy pensando que ha sido UN ATROPELLO de libro, vamos. Es que no puedo soportar que “me invadan”. Y entonces se me ocurre que me he invadido yo misma porque “todos somos lo mismo”. Pues no. Por ahí no paso. Cómo voy a ser lo mismo que la del visón?. Ni-de-co-ña. Bueno, para ser justos he de confesar que yo también tuve mi época visón y pieles (todavía tengo 4 o 5 en el armario) pero afortunadamente ya la he superado. Cada uno sabrá lo que tiene que hacer.

Aquí hay algo que no cuadra. Ayer estaba convencida de que todo es energía, y después del “episodio invasor” ya no estoy tan segura..

Bueno, para eso están las señales supongo, y me ha aparecido el vídeo de esta mañana, era como diciendo “sigue, sigue, que vas bien…”

Pues nada, seguiremos avanzando…pero yo quiero seguir siendo Yo, nadie más. Se podrá ser uno mismo individual y a la vez formar parte del TODO??…ni idea. Todavía.

Día 62: Polvo de estrellas.

El otro día, en el desayuno, mi hermana me dijo que la filosofía y la física cuántica son lo mismo. Sí, en la mesa de al lado las señoras hablaban de las ofertas del súper, pero nosotras somos así. Lo mismo hablamos de física cuántica que de a cuánto está la pechuga.

Me dejó pasmada porque precisamente estoy leyendo sobre el tema, debe ser que lo atraigo. Mi hermana dice que se está poniendo de moda ahora lo que hace 6.000 años era una evidencia, y como ella es más crítica que yo, además dice que, desvirtuado y en la mayoría de los casos, con fines comerciales. Y tiene razón, nos van a descubrir ahora la panacea espiritual cuando no hemos hecho ni caso a nuestro espíritu desde hace miles de años. En fin…yo estoy intentando recordar mi faceta espiritual así que aprovecho el tirón de que esté de moda, me viene bien. Siempre y cuando tengamos el suficiente criterio para distinguir la verdad de las pamemas. Aunque, por otro lado, a cada uno le sirven unas cosas….

Ahora todo el mundo habla de física cuántica.¿ Por qué ahora y no cuándo Einstein o Schrödinger (el del gato -vivo o muerto- dentro de la caja) empezaron a probar con fórmulas matemáticas sus teorías?. No lo sé, pero a mí siempre me ha interesado mucho el tema desde el punto de vista científico por supuesto. No me imaginaba que pudiese tener un punto espiritual, aunque sí filosófico, claro.

A veces me indigna el “aprovechamiento” del término “cuántico” que hacen los charlatanes estafadores para tener credibilidad ante un público sin muchas luces y que además paga. Cuando oyen la palabra hacen reverencias…y se creen todo lo que les vendan a continuación.

No tiene nada de mágico, la física cuántica es la que estudia las partículas elementales, más pequeñas que el átomo, y sus comportamientos bajo diferentes entornos. Lo que pasa es que es ahora cuando hay métodos para hacerlo, y los descubrimientos que están haciendo sí que tienen algo de mágico, o por lo menos de sorprendente. Al final os contaré lo que yo entiendo o no entiendo.

Pero no es nada nuevo, el gran genio Leonardo da Vinci ya sintió curiosidad por el tema y lo estudió a fondo con los pocos métodos que tenía, a partir del agua que caía en los estanques. Pero él ya se daba cuenta de que las partículas no son materia, son energía, y se comportan de una forma u otra dependiendo del observador. Depende de si son observadas, son materia, o son onda. Es fascinante.

Antiguamente, o eras “hombre de Dios”, o eras “hombre de ciencia”, y aún persiste esa dualidad en muchos aspectos, pero a estas alturas y como ya he dicho, la física cuántica está verificando lo que los budistas, los hindúes, los musulmanes, los cristianos…………TODOS, llevan siglos diciendo. Incluso culturas ya desaparecidas nos dejan vestigios en su arte de lo que para ellos era evidente.

Afortunada y paralelamente a esta “resistencia” de algunos, también estamos viendo la “apertura” de otros. Muchas figuras religiosas y científicos prominentes se están dando ya la mano. Menos mal.

El Dalai Lama asistió a una conferencia sobre Física Cuántica y Visión Filosófica en 2015, junto con grandes expertos físicos, y fue uno de los ponentes, según él, reconciliar la ciencia y las filosofías religiosas puede ser esencial para el futuro de nuestra especie:

“A principios de mi vida, la ciencia se empleó para promover el desarrollo material y económico. Más adelante en el siglo XX, los científicos empezaron a ver QUE LA PAZ MENTAL ES IMPORTANTE PARA LA SALUD FISICA Y EL BIENESTAR…Como resultado de combinar el corazón cálido con la inteligencia, espero que estemos mejor equipados para contribuir al bienestar de la humanidad”.

Durante su exposición, hizo referencia a antiguos textos budistas, y cómo los físicos modernos están verificando ahora, con pruebas, lo que aquellos textos revelaron hace siglos.

Si observásemos un átomo con un microscopio, veríamos algo parecido a un círculo desgarrado lleno de partículas de energía que giran y vibran continuamente. Y si nos acercáramos más, no veríamos nada, un vacío literal, porque el átomo no tiene estructura física!!!!!!!!!!. Por lo taaaaaaaaaaantoooooooooo, lo que consideramos “físico” no tiene estructura física. Los átomos están hechos de energía invisible, no de materia tangible.

A partir de esto, pues ya nos volvemos locos porque tenemos el cerebro “capado”. No podemos entenderlo.

Una conclusión “lógica” es que el observador crea la realidad (experimento de la doble rendija, buscad en San Google). Como observadores, estamos involucrados en la creación de nuestra propia realidad.

Los físicos están siendo forzados a admitir que el Universo es una construcción “mental”.

El físico pionero Sir James Jeans escribió:”La corriente de conocimiento se dirige hacia una realidad no mecánica; el universo empieza a parecer más un gran pensamiento que una gran máquina. La mente ya no parece ser un intruso accidental en el reino de la materia, más bien debemos aclamarla como el creador y gobernador del reino de la materia “.

Estamos químicamente conectados a todas las moléculas de la Tierra y atómicamente conectados a todos los átomos del universo. No somos figurativamente sino literalmante “polvo de estrellas”.

No os creáis que yo lo entiendo, eh???…También tengo el cerebro “capado”, pero es que creo que esto no se entiende con el cerebro, de ahí la fusión obligatoria con la espiritualidad.

Y en ello sigo………por autoprescripción médica.

Día 59: La espiritualidad compulsiva.

Ya he acabado el segundo mes del experimento sabático.

Perdón, alguien ha dicho “sabático”?..si, yo. Pues va a ser que no.

A ver, no sé por qué me ha entrado la vena espiritual al “parar”. Supongo que será una sincronicidad de esas que me persiguen. “Todo sucede por algo”, así que estupendo, estoy encantada con mi nueva y espiritual visión del mundo. Porque yo esa faceta no la tenía. Era menos espiritual que un tiesto sin planta, así que si aflora ahora, pues es que estaba ahí agazapada, esperando a que yo le prestase atención.

Pero claro, yo era una persona acostumbrada a trabajar por objetivos (es lo peor del mundo por si a alguien le interesa el dato), y cambiar el chip lleva su tiempo.

Por eso, al hacer el balance del segundo mes, me he dado cuenta, de que me ha entrado “la espiritualidad compulsiva”. Vaya concepto contradictorio.

Tampoco ayuda mucho que me persigan las señales, como ya he dicho. Me obsesiono con el significado de todo, y además quiero ver los resultados YA. Esto creo que muy espiritual no es.

Cualquier día me veo leyendo a Buda mientras hago yoga, medito y acepto amablemente y con amor todas las putadas de la vida.

Uy, perdón por la palabra, que no son putadas. Son pruebas que me ponen.

Como la de mi querida caldera rota el día de la gran nevada. OOOOOOMMMMMMMM…Ahora mismo escribo esta entrada desde un iglú. En serio, no es una metáfora . Es que estoy en un puñetero iglú. Vivo en el último piso y las ventanas están en el tejado, y no entra ni la luz porque están con 20 cm de nieve encima. Si, estoy toda cubierta de nieve Y SIN CALEFACCION DESDE HACE 3 DIAS.

Es una prueba o no es una prueba????…..Un poco sí, no???…Se me ha quedado la cara congelada con la expresión del emoticono ese que enseña los dientes en un ejercicio de contención pero le queda cero coma para estallar….pues eso.

Tres veces ha venido el técnico de la caldera, ahora precisamente lo estoy esperando sentada en el suelo frente a la chimenea, porque no me puedo separar más de medio metro de ella. Y menos mal que tengo chimenea. Ves???? Una cosa buena. Si no, no lo cuento. Bueno, pues a ver si llega y a la cuarta va la vencida (pongo la cara del emoticono).

Espera, espera………..que hay más cosas buenas (lecciones) que sacar de esta prueba. Por ejemplo, me he hecho experta en encender chimeneas. Pero eso ha sido después de 2 días en Siberia. Porque resulta que los troncos no arden si les prendes fuego. No lo entiendo, en las películas se queman las casas por cualquier cosa y no veas lo complicado que es que un leño o como se llame arda. Esta mañana al final me he comprado un líquido que se me ha “manifestado” en el supermercado. Gran descubrimiento, casi salgo a lo bonzo pero me ha quedado un fuego precioso. Y como relaja, creo.

Otra cosa buena, vamos a pensar……..aaahhh, que se me ha olvidado lo de la muela rota, la que se rompió a la vez que la caldera . Bueno, pues por intentar sacar algo bueno, ya me he acordado del dentista, voy a llorar.

Y mi amigo el técnico no llega. Será esa la lección??..no matarlo cuando llegue???….porque sospecho que la última vez que vino que fue ayer a las 11 de la noche, no le dio la gana de ponerse a arreglarla a esas horas. En fin, supongo que trabajará alguno más en esto de las calderas asi que espero que venga otro……..porque como siga siendo el mismo voy a tener que realizar un gran ejercicio de contención, cual emoticono.

Por cierto, todo lo que he escrito no es una queja, ehhhh???….Es una simple exposición objetiva de los puñeteros hechos. Que mi nuevo yo no se queja, acepta.

Y MAGIA!, según escribo esta frase, acepto de verdad. Mi anterior yo estaría que se sube por las paredes, pues oye, como que estoy sorprendentemente tranquila y eso ya es un resultado de los que quería ver y que se supone que no tengo que tener prisa por ver. Pues ahí está. La vida me premiaaaa..

Estoy “orgullosa” de mi misma, cosa que tampoco debería estar espiritualmente hablando. “Sólo observar sin juzgar”. Pues me da igual, me gusta como soy ahora. No lo puedo evitar.

Por cierto, se está apagando la chimenea y el técnico no ha llegado, yo sólo informo, no juzgo. Y se me están quitando ya las ganas de escribir una vez que he obtenido mi lección dentro de mi compulsividad espiritual……espera que ya llega!!!!!!!!!!..Ahora vuelvo.

Bueno, es otro, menos mal. Y por lo menos tiene sangre en las venas e iniciativa, no como el de ayer. Y la avería es gorda. Le oigo que llama a un compañero suyo para pedirle una pieza para “hacer un apaño”…y MAGIA OTRA VEZ!!!!!!!!!!!…El compañero está justo debajo de mi casa y lleva en la furgoneta lo que necesitamos.

Voy a agradecer al Universo por adelantado que se arregle, pero mala pinta tiene.

Hora y media y varios momentos de pánico después………..solucionado!!!!!!!!!!!!

GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS…..

Día 57:Hoy se me ha roto la caldera y una muela a la vez.

La señora X, como cada mañana, aprovechando que su marido acababa de salir, decidió abrir la ventana para que la luz y el aire de la mañana renovaran la atmósfera de su dormitorio conyugal. Pero, al acercarse, la imagen que vio a través de los cristales la dejó helada. Temiendo lo peor, decidió acudir sin más dilación a la consulta del Doctor Jung, donde se estaba tratando su marido.

El psiquiatra y psicoterapeuta Carl Gustav Jung,tenía como paciente por aquellos tiempos al señor X, y del que no quiso revelar su nombre por respeto a su privacidad. Sólo estaba aquejado de una leve dolencia emocional; no obstante, unos días antes, le había recomendado que visitara a su médico de cabecera porque se había quejado de molestias en el tórax y la garganta. La señora X, ya en su consulta, con un marcado tono de angustia en su rostro le preguntó si la salud de su esposo corría grave peligro. Jung, cariñosamente, intentó tranquilizarla al tiempo que le preguntó por el motivo de tanta preocupación. Y la respuesta de la mujer le llenó de curiosidad.

Ella le contó que esa mañana había visto una bandada de pájaros posada sobre el alféizar de su ventana. Lo mismo le había ocurrido justo antes de la muerte tanto de su abuelo y como de su padre, y ella lo interpretaba como una señal de luto inminente. Al poco tiempo, Jung supo que el señor X había muerto repentinamente por una lesión cardiaca, y decidió prestar atención a este fenómeno. Se dio cuenta de que este tipo de presagio personal de la señora X había sido acertado tres veces consecutivas, y empezó a preguntarse si este fenómeno tenía lógica. Jung partió de dos premisas:

1.- La llegada de una bandada de pájaros no causa la muerte de ningún ser humano.

2.- La muerte de un ser humano no atrae bandadas de pájaros.

Como le fue imposible dar una hipótesis de una relación causa-efecto entre los dos fenómenos, intentó identificar un tipo diferente de relación. A lo largo de sus propias observaciones, consiguió individualizarlo como una especie de vínculo, escondido a la atención normal de la mayoría de la gente. Y lo llamó coincidencia significativa o sincronismo. A partir de ahí desarrolló su teoría de la sincronicidad, que puede definirse entonces como una coincidencia significativa de dos o más sucesos en la que está implicado algo más que el puro azar. Dicho de otra manera, sería una coincidencia en el tiempo de dos o más acontecimientos, que no estarían producidos por la misma causa, pero que tienen el mismo o similar significado. Sin embargo, este significado sólo es comprendido por la persona que lo experimenta, y quien lo percibe y le presta atención suele sentir una extraña relación entre su universo interior y el exterior. Aunque, bien es verdad, que no todo el mundo le presta atención a estas coincidencias.

¿A quién no le ha pasado estar hablando o pensando en algo y, de repente, se les aparece de frente algo o alguien que tenga que ver con ello?. Pues eso es la sincronicidad.

No obstante, hay mucha gente a lo que esto le parece una tontería, como a otra paciente de la que nos habla el mismo Jung, una joven con una mentalidad muy racional con la que le costaba progresar en el tratamiento, porque se resistía a asimilar ciertas ideas que le proponía él:

“Una joven paciente soñó, en un momento decisivo de su tratamiento, que le regalaban un escarabajo de oro. Mientras ella me contaba el sueño yo estaba sentado de espaldas a la ventana cerrada. De repente, oí detrás de mí un ruido como si algo golpeara suavemente la ventana. Me di media vuelta y vi fuera un insecto volador que chocaba contra la ventana. Abrí la ventana y lo cacé al vuelo.”

Era un escarabajo dorado que inmediatamente entregó a la paciente, la cual, ante lo insólito del acontecimiento, comenzó a percibir el mundo de otra manera. Lo curioso es que para los antiguos egipcios, el dios Khefri, representado como un escarabajo, es una figura arquetípica relacionada con la transformación del individuo.

Jung, además, se dio cuenta que las sincronicidades ocurrían más a menudo en períodos de cambios en la vida de las personas, como señales o mensajes en los que el sujeto percibe estar conectado a una realidad superior que engloba la suya propia. Esta realidad es la energía cósmica. La física corrobora este principio: somos un microcosmos dentro de un macrocosmos. Los elementos que forman los astros más lejanos son los mismos que forman todas y cada una de las células de nuestro cuerpo. Del mismo modo,nuestra energía y la energía cósmica son una misma cosa.

Pues lo que Jung y otros investigadores contemporáneos han intentado explicar de forma coherente con el método científico, es lo que la espiritualidad tradicional ya tenía claro desde la noche de los tiempos.

La energía cósmica no es otra cosa que el Pranah de los hindúes, el Ka de los egipcios, el Qi de los chinos o los “ríos de agua viva” de los que habla San Juan Evangelista.

Visto esto, nos cabe preguntarnos por el motivo mismo de la existencia de la sincronicidad. Albert Einstein, al hablarnos de un Universo en el que el espacio y el tiempo son flexibles, nos da una pista sobre la explicación a este fenómeno. Cuando golpeamos una bola en una mesa de billar, desencadenamos una sucesión de rebotes entre unas bolas y otras, de tal modo que podemos llegar a recibir unos segundos después la misma bola que hemos impulsado. Igualmente, en un Universo de espacio y tiempo flexibles, donde la energía es una misma en todos los rincones, y donde nuestra mente y la Mente Universal son también la misma cosa, cualquier pensamiento que generemos con un significado concreto nos traerá, de rebote, una experiencia relacionada con ese mismo significado.

Desde que he empezado a meditar lo noto todavía más. Cuando la mente se libera de las cadenas del racionalismo y se abre al flujo de la energía cósmica, las sincronicidades se multiplican en mi vida, aunque lo de la caldera y la muela espero que no tengan nada que ver entre sí🙄. Dos “guarradas” simultáneas simplemente, creo, con la única misión de hacerme reflexionar sobre la sincronicidad y las casualidades pero que me llevan a la pregunta del millón: ¿podemos generar una nueva realidad cotidiana, y no sólo individual sino también colectiva, cambiando nuestra manera de pensar?.

Día 55: Kafka y la muñeca.

Cuenta la anécdota que poco antes de su muerte, y en uno de sus habituales paseos por el parque de Steglitz de Berlín, Franz Kafka se encontró con una niña que lloraba desconsoladamente.

Un ser tan sensible como Kafka, lógicamente no pudo evitar preguntarle el motivo de sus lágrimas, a lo que ella le contestó que su muñeca había desparecido y no conseguía encontrarla.

“Tu muñeca no está perdida, sino de viaje alrededor del mundo”. La niña le pregunta que cómo lo sabe y él responde que porque es un “cartero de muñecas, especializado en llevar las cartas de las muñecas viajeras del mundo”. Y no sólo eso, sino que emplaza a la niña para el día siguiente en el parque, y le promete que le llevará una carta.

A partir de ese momento, Kafka se dedicó durante 3 semanas a llevarle a la niña las cartas de su mueñca, en la que le contaba sus aventuras por muchas ciudades, lo que iba descubriendo, y leídas por el propio escritor, lo que todavía hacía más ilusión a la niña.

En la última carta, la muñeca le decía: “comprenderás que en el futuro tendremos que renunciar a volver a vernos”.

Pero ya daba igual, porque la niña, HABÍA CAMBIADO Y ERA OTRA, y no le fue nada difícil tolerar su pérdida.

En realidad, la misteriosa niña nunca se dio a conocer, por lo que no se sabe si fue real o uno de los delirios del autor. ¿Pero acaso importa?

Según lo contado por Dora Diamant (mujer de Kafka), él se tomó esa actividad con la misma intensidad que sus otras obras, porque consideraba que aquella niña había aparecido en su vida por algo, y que su misión era preservarla de la decepción costase lo que costase. Y lo consiguió.

Que sea imaginación del escritor o real, me da igual, las 2 opciones me parecen mágicas.

Parece más probable lo primero, ya que la anécdota es muy “kafkiana”, muy afín a su personalidad y a lo que les sucede a sus personajes, muy a menudo enfrentados a situaciones absurdas que los embargan en sentimientos de culpa, para poder descubrir al final, un conflicto vital subyacente y resolverlo. En este caso, sería aprender a superar la pérdida.

El mismo Franz Kafka, era una persona obsesiva y profundamente desilusionada con su trabajo en una compañía de seguros. Me suena la historia. El pobre lo tuvo que pasar fatal , no me extraña que el existencialismo se apoderase de él.

Todos y cada uno de los días de su vida sintiendo que la estás desperdiciando…pero allí siguió sin hacer cambios, y gracias a ello tenemos su magnífica obra. Era su manera de desahogarse, y, si lo piensas egoístamente, el que se expresase así en vez de intentar cambiar su vida nos vino muy bien a la humanidad, o por lo menos a la parte de la humanidad que tenemos alguna inquietud.

Yo, por ejemplo, estoy ahora en un momento “kafkiano”(adjetivo que no existiría si no fuese por él , claro). Me doy cuenta perfectamente, cuando me miro desde fuera, parezco un aspirador de libros, vídeos…..información excesiva, lo reconozco, estoy un poco compulsiva. Es gracioso, pero en lo que pretendo conseguir no valen los atajos ni la rapidez, por mucho que me entre la “compulsividad espiritual”. Bueno, a esto le dedicaré otro post porque tiene miga y Kafka no se merece que me salga del tema.

Y ahora voy a considerar la segunda y opción, que fuese una historia real.

Esta posibilidad es todavía más mágica que la primera. La idea de que a una persona atormentada por las preguntas y sus posibles respuestas, se le presente la oportunidad en forma de niña desconsolada, de resolver un conflicto vital tan gordo y habitual como es la PÉRDIDA….uuuuffff….son palabras mayores.

La relación que se establece entre un niño y su juguete favorito es algo inexplicable; se crea un lazo tan profundo y que no tiene nada que ver con su valor económico.

Todavía me acuerdo de una vez en la playa, con mi hijo que tendría 2 ó 3 años. Estaba jugando con su monstruo favorito que tenía 4 brazos, parece que estoy viendo cómo se lo llevó una ola y la cara de horror de mi hijo. Esa cara no la olvidaré jamás en la vida. Encima ni lloró ni se quejó porque yo ya le había advertido de que no jugase tan cerca del mar. Pues hoy, 15 años después, él todavía se acuerda, tal era la conexión que tenía con el muñeco.

Hay incluso quien opina que existe una especie de “contrato” entre un niño y su juguete.

Es como un soporte para unir la realidad con el mundo mágico del niño, lo verosímil y la fantasía.

Así que la historia puede ser realidad o ficción, pero desde luego NO ES CASUAL, ya que Kafka fue el gran descubridor de los signos, lo que llamaríamos “señales” ahora en nuestra época y tan de moda últimamente.

Tenía la sensibilidad y la compasión suficientes para ello.