Día 85: La pereza.

Siguiendo este Blog, me he encontrado con esta maravilla de reflexión. No puedo sentirme más identificada ni estar más de acuerdo. Sería un sacrilegio no compartirla.

Espacio SeYoga

Notas sobre la pereza

No existe pasión más poderosa que la pasión de la pereza. Samuel Beckett

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Hoy no me levanto. Me quedo en pijama y me eternizo en el desayuno y en el cuarto de baño. Hoy practico el absentismo contra la urgencia cotidiana.

La pereza (o acedia) es uno de los siete pecados capitales. Quizá eso la haga más atractiva. Pero, ¿ a quién ofendo entregándome a ella?

También es un pecado social. Recuerdo a mi madre tratando de inculcarnos, a mis hermanos y a mí, una especie de moral calvinista del trabajo. Incluso durante las vacaciones había que mantenerse ocupado. Y, sin embargo, pienso que refugiarse en la pereza es un intento de regresar a la infancia, al juego sencillo e inocente que no persigue ningún objetivo.

A veces se confunde la pereza con una enfermedad, ya sea astenia o depresión, directamente. Pero hay una gran diferencia…

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Día 84: La calma.

Ese es mi objetivo. Una nimiedad, vamos.

Malditos objetivos, que siempre tengo que tener alguno en mente, en vez de vivir en paz. Ya empezamos con las contradicciones.

El hecho en sí de tener un objetivo ya me hace perder la calma….odio los objetivos. Implican plazos y autoevaluaciones, y lo que quiero es paaaazzzz.

Me gustaría saber si a todo el mundo le pasa lo mismo o me ha tocado en la rifa una mente que hace teorías de todo (eso me dice mi hermana).

Seguramente dejar fluir los acontecimientos da más calma pero a mí me da por hacer una tesis con todo. Eso no ayuda nada a “mi objetivo”, pero así soy. Aceptación.

Por otro lado, lo mismo que tengo esta tendencia a teorizar, también tengo otra tendencia innata, que es una gran ventaja en el tema que nos ocupa hoy. Y es que todo me importa un pimiento, no me gusta esta expresión pero es la única decente que se me ocurre. Es una tendencia al pasotismo que me acompaña desde que nací y afortunadamente contrarresta bastante mis demás neuras variadas.

Además, como ya sabéis, estoy aprendiendo mucho últimamente. Es más, creo que me he documentado incluso demasiado… Así que no me extraña que la teoría se me salga por las orejas.

Podría engañarme a mí misma, que también se me da muy bien, y creerme que estas teorías son para ayudar a la humanidad, (una vez solventado el pequeño y nada pretencioso inconveniente de que la humanidad me escuche,claro)… y quedarme tan feliz Y EN SUPERCALMA, que tener la conciencia tranquila no tiene precio. He ayudado al mundo!!!

Pero eso es hacerme trampa a mi misma… y no llego a tal extremo de gilipollez, de momento.

Me he querido volver un ser espiritual en 2 días, igual que todo lo que hago en mi vida.

La primera vez que cogí unos patines me los puse y ya salí patinando directamente, sin aprender, y lo que es peor, sin practicar. Otro día dije, me apetece pintar un cuadro,… y pinté Las Meninas. Lo gracioso es que no me quedó mal, ni tampoco me caí demasiado con los patines. Pero eso hago con todo. No hay término medio. Resultados ya!

Pues va a ser que cuando se trata del espíritu, no hay atajos.

No puedo pasar de ser una neurótica a la calma total, por mucho que me haya leído todos los libros al respecto y toda la teoría de todos los autores de todos los tiempos en 2 meses.

Lo he asimilado, e incluso me atrevería a decir que lo he entendido, y ya sé lo que quería saber y a lo que quiero llegar.

Ahora el cuerpo me pide práctica. Y el universo me pondrá en situaciones para que practique. Seguro.

A ver, el Yoga me ha ayudado mucho y por supuesto que en el tema “calma” , mis avances son gigantes. Y esto me sale solo. No es otra de mis teorías.

A veces me puedo convertir en un “observador externo de la situación”. Eso me encanta. No me implico en situaciones en las que hace un año hubiera sido Juana de Arco, por ejemplo.

Y no me refiero a situaciones “externas”, en las que esté yo presente pero no se me vaya la vida en ello. Que antes también me implicaba en esas situaciones que deberían darme igual, donde hubiera movida allí estaba yo con el hacha de guerra.

Me refiero a que consigo no implicarme en situaciones realmente importantes en mi vida. En vez de reaccionar, observo. Y acepto. Y mantengo la calma. Eso no quiere decir que no haga nada ni tome medidas al respecto, pero desde la tranquilidad y “viendo (o sintiendo) más de lo que se ve a simple vista”. Aaaah…ahora tengo poderes… bueno, todos los tenemos pero hay que entrenarse. A cada uno le costarán más unas cosas que otras. Pero al final se aprende.

Con el yoga me estoy volviendo mucho más elástica física y mentalmente.

Ayyynnsss… La calma. “Nos estamos conociendo”, como dicen las famosas, y me cae muuuuyyyyy bien.

Me acuerdo de la otra “amiga” que tenía antes. La ansiedad. Era una… bueno, el corrector no quiere ponerlo, yo por mi lo pondría. Pues es tan… puñetera que le ha sentado fatal que ya no quiera saber nada de ella, y de vez en cuando viene a verme a traición. No le abro la puerta pero no me gusta que esté ahí fuera porque la intuyo. Vais, vais.. mala pécora!

Me queda mucho por delante. Pero a partir de ahora creo que va a haber menos teoría y más práctica.

Espero que el universo cuando me haga las prácticas, no me ponga en un incendio o algo así con mi nueva amiga, que ya me veo que desalojan, y la calma y yo tan tranquilas como 2 felices tizones.

Pues nada, yo contando mis progresos y desvaríos a la 1 de la mañana, porque con lo del cambio de hora estoy cual búho. No me gusta nada, no sé por qué tardo tanto en acostumbrarme. Y tampoco entiendo por qué nos tienen que marear de esta manera…. gggrrr… keep calm, habíamos dicho.. Vaaale..

Me acuerdo de mi abuelo, que no le daba la gana de cambiar la hora y seguía con el horario de siempre. Nunca la cambió. Seguía acostándose y levantándose a la misma hora. La suya. Y comiendo también…, esto ya sería un problema en su casa, digo yo. Pero el hacía lo que quería y no lo que le decían que había que hacer. Libre total vivió. Yo también quieroooo..

A ver, mi situación no es la misma, pero se puede intentar. Además hay que valer para vivir libre. Yo creo que sí que valgo… por lo menos genética y afortunadamente voy bien servida por todos lados.

Día 81: La estupidez humana.

Desde que me dedico a observar me he dado cuenta de las bobadas que hago. No todo iban a ser ventajas en la vida contemplativa. Ahora me “pillo” a mi misma haciendo o diciendo cada cosa que a veces dudo hasta que lo haya hecho o dicho yo. A ver si voy a tener también trastorno de personalidad múltiple (éramos pocos y…) porque si no, de verdad que no me explico cosas que yo misma hago. Estupideces.

Las hay de varios tipos, menos mal que la mayoría de las mías son producto del despiste, tipo intentar hablar por el móvil con el mando de la tele en la oreja o cosas por el estilo. Esta es el tipo más leve.

Luego hay otros tipos más “graves”, que me gustaría creer que son por ignorancia, confianza, ingenuidad, porque curiosamente a veces asumimos situaciones de riesgo siendo conscientes de las posibles consecuencias. Aquí tampoco me libro, alguna idiotez de estas he tenido, menos en cantidad pero más en calidad.

Y es que parece que ser imbécil es tendencia hoy en día. Tanto que se ha convertido en un modelo de negocio y cada tertulia televisiva convoca a su propio imbécil para que el respetable pueda disfrutar del espectáculo. Vivimos una época en la que los idiotas se han convertido en una suerte de agujeros negros; en cuanto aparece uno, ya sea en medios o en redes sociales, la atención empieza a girar a su alrededor hasta que se lo terminan tragando todo.

A este horizonte de sucesos podríamos llamarle el “horizonte de idiotez”, ese punto a partir del cual ya no escapa la “luz”, entendida esta como la más mínima manifestación de inteligencia. Y este ejército de idiotas consume una gran cantidad de recursos. Si calculáramos el tiempo que dedicamos a los imbéciles en términos de PIB nos encontraríamos con un sector tan importante como el turismo. Y si lo hiciéramos en términos de producción eléctrica, con la energía que empleamos en discutir con los idiotas se podrían iluminar varias ciudades.

Decía Albert Einstein que “hay dos cosas infinitas, el universo y la estupidez humana, y que de lo primero no estaba muy seguro”.

Lo bonito de la imbecilidad contemporánea es que en muchos casos es elegida y voluntaria. Porque no es lo mismo estar equivocado – todos lo estamos varias veces al día – que ser idiota. Ni es lo mismo ser idiota por accidente que serlo por vocación. El idiota de moda es un idiota convencido de que decir idioteces le hace parecer inteligente. Parece contradictorio, pero es que la disonancia es el pienso del que se alimenta su cerebro. Da igual que todas las pruebas vayan en su contra, al contrario, cuanto más evidente sea su disparate mayor será su enroque en la imbecilidad y su goce interno.

El año pasado, por ejemplo, decenas de supremacistas blancos se sometían a pruebas genéticas para descubrir, incrédulos, que una buena parte de sus ancestros eran africanos. La respuesta, la típica: primero la negación y después la convicción de que hay una conspiración de genetistas contra la verdad oculta de su pureza.

Porque todo imbécil alberga, además, un conspiranoico. Para él es más fácil de aceptar que el 98 por ciento de los seres humanos conducen en dirección contraria que pensar que él es el kamikaze.Las contradicciones son solo un adorno más, otro molesto conductor que te llevas por delante.

También es muy divertido observar que existe una especie de Ley Universal al respecto.Hay idioteces “inofensivas” y otras en las que el idiota implica a otros, o incluso les ofende. Entonces la respuesta del Universo, del karma, o de lo que sea, es proporcional a la estupidez cometida.

Por ejemplo,en 2015, el líder conservador estadounidense Tony Perkins atribuyó las inundaciones en Bahamas a un castigo de dios “por el aborto y el matrimonio homosexual”. Solo un año después él mismo perdió su casa en las inundaciones de Louisiana sin que esta vez el hecho le pareciera una “señal”. Algo parecido le sucedió recientemente al periodista ultraconservador Rush Limbaugh, quien acusó a los medios de comunicación de estar inventándose las noticias del huracán Irma para asustar con el cambio climático, horas antes de tener que evacuar su casa en Palm Beach por el temporal.

Pero no pasa nada, porque en la cabeza del idiota todo encaja, y cuando no encaja se reordena para volver a adquirir sentido. Así, por ejemplo, se puede creer que los americanos nunca pisaron la Luna y a la vez que nos ocultan la existencia de la base extraterrestre que encontraron allí. O que todos los aviones de pasajeros llevan en su interior unos depósitos de sustancias químicas para rociar a la población sin que a las compañías les importe perder el sitio que podrían comercializar en forma de asientos

En ocasiones, las convicciones del idiota son tan firmes que se atreven a retar a todo el mundo para demostrar que están en lo cierto. En 2011, un brujo de una tribu al norte de Ghana aseguró haber creado una “loción antibalas” y después de untarse con ella durante dos semanas desafió a sus amigos a que la pusieran a prueba. El tipo murió acribillado y se ganó un premio Darwin.

Y hace 2 días vi en Facebook como una adolescente mataba a su novio en pleno video en directo cuando intentaban demostrar que un libro de 30 cm de grosor para una bala. Buena idea. Pues el chiquito que en paz descanse se pone el libro en el corazón y su novia le dispara. Como dicen ahora…WTF???!!!!….Si es que la cosa hasta tendría su gracia si no fuese una tragedia.

Y no son los únicos casos de alguien que muere en plena contradicción pero convencido de que la razón le acompaña.

En 2012, la defensora de los partos en el hogar, Caroline Lovell, falleció mientras daba a luz en su casa, y Christine Maggiore, uno de los negacionistas de la existencia del VIH, murió de sida en 2008. En el plano colectivo, en 2014 un congreso de defensores de la venta y consumo de leche cruda en Estados Unidos terminó con decenas de enfermos y un fallecido por el ataque de una bacteria que se encuentra… en la leche cruda.

Pero si hay un ejemplo de disonancia salvaje es el de los terraplanistas, uno de los grupos de idiotas que más ruido han hecho últimamente, estos son divertidísimos. Y lo mejor es que les dan bola . Hay quien pierde el tiempo en demostrarles que la Tierra es redonda en pleno siglo XXI. Por supuesto que estos son más idiotas que los terraplanistas, que al fin y al cabo, para mí que nos están vacilando y se lo están pasando de narices.

Toda esta reflexión sobre la idiotez, me ha venido a la cabeza a raíz del “último atentado contra la privacidad”, que tanto ha escandalizado al mundo.

Me refiero a la venta de datos de los usuarios de Facebook a una empresa externa, que los utilizó para modificar los comportamientos electorales del rebaño.

Tonto es el que se deja manipular (el rebaño), pero mucho más tonto todavía es el que se indigna ante la manipulación de sus datos. Esos que ha REGALADO al mundo publicando en redes sociales. Qué esperabas que iban a hacer con tus datos, alma cándida, enmarcarlos???

Pero de verdad alguien se cree que algo es gratis??????. Si, las compañías gigantes son altruístas, trabajan por amor al arte y sin ánimo de lucro.

Hace falta ser “mu tonto” para creerse esto. Pero no, en realidad no nos lo creemos, claro. Sabemos que todo tiene un precio. Pero mejor utilizar Whatssapp que es gratis, que los SMS, por ejemplo.

Esta es la estupidez que a mí me da miedo ( y pena), la que “miramos para otro lado”, en el fondo sabemos que va a haber consecuencias pero nos lanzamos.

Yo soy la primera “estúpida” que utilizo RRSS y whatsapp , por supuesto. Pero creo que deberíamos tener la dignidad de no hacernos los escandalizados.

Sí, por eso la estupidez está de moda. Porque si no, sería imposible comprender el mundo actual, como nos autodestruímos, como predicamos una cosa y hacemos otra….la única explicación es que seamos estúpidos. A veces me imagino un extraterrestre mirándonos….alucinaría.

Y encima somos la única especie estúpida del planeta. Esto me da que pensar. Si somos los únicos “animales racionales” y los únicos estúpidos, lo que sobra en la ecuación es la palabra RACIONAL.

Y “racional” no debería ser igual a “estúpido”: Pues será entonces que no razonamos a nivel especie como es debido. Stephen Hawkings nos daba como mucho mil años si seguimos así.

Y como me estoy poniendo muy dramática, mejor acabo esta reflexión con las leyes del Señor Cipolla. Va en serio, tanto el nombre (mejor pronunciarlo con acento italiano, Carlo Cipolla), como que este señor, que es profesor de la Universidad de California, ha establecido una serie de Leyes sobre la Estupidez Humana. Aquí os dejo su Teoría, tan válida como la de Darwin, cada uno en su campo:

1ª-No puedes escapar de ella

La primera ley establece que “siempre, inevitablemente, subestimamos el número de estúpidos en circulación”. Tener en cuenta esta revelación te ayudará a estar preparado para lidiar con una inevitable avalancha de boberías.

2ª-Está en todas partes

Moverte entre reputados directivos, científicos laureados y grandes figuras del pensamiento no te librará de los estúpidos. En términos más académicos, la segunda ley reza así: “La probabilidad de que una persona determinada sea estúpida es independiente de cualquier otra característica de esa persona”.

3ª-Un pesado lastre social.

“Una persona estúpida es un individuo que causa pérdidas a otra, o a un grupo, sin recibir ninguna ganancia, e incluso incurriendo en pérdidas para sí mismo”

4ª-Está infravalorada

“Quienes no lo son siempre subestiman el poder destructor de los estúpidos. En particular, olvidan constantemente que a todas horas, en todos los lugares y bajo cualquier circunstancia, tratar y/o asociarte con ellos acaba pagándose caro”. Si la cuarta ley ha funcionado desde el principio de los tiempos, las pérdidas que la estupidez ha infligido a la humanidad son incalculables.

5ª -No hay tonto bueno

Son imprevisibles, temerarios, inconscientes, irresponsables y muchas más cosas, ninguna buena para Cipolla. “Un individuo estúpido es el tipo de persona más peligrosa”, dice su quinta ley. Para este profesor, son poco menos que bombas con patas.

Por cierto, al mencionar a Darwin antes se me ha ocurrido que menos mal que la estupidez humana no supone una limitación evolutiva, al menos a corto plazo….porque si no, vamos listos.

Día 78: La tábula rasa.

Vaya nevada está cayendo. Le mando una foto a mi madre que vive en otra ciudad y me contesta “pues a la cama”…es la una del mediodía.

Luego hablo con mi padre y prácticamente lo mismo, él si vive aquí y está viendo la nevada, así que me dice, “qué a gusto hoy sin salir de casa”.

La verdad es que me parezco mucho a los dos, las actividades que nos divierten suelen ser “de interior”. No hace falta que nieve para no salir de casa, nos lo pasamos bien solos y en casa. En cambio hay personas que se agobian, que necesitan salir, aire, ver gente,….

Pues evidentemente no es una coincidencia. Es genética.

Sin embargo, ayer estuve leyendo sobre la teoría de la “Tábula rasa”, popularizada por Locke (aunque como siempre ya había sido discutida por los griegos hace milenios). La idea es que el ser humano, al nacer, es como una hoja en blanco en la que la experiencia va escribiendo, no hay ningún tipo de conocimiento innato, todo lo que hay en nuestra mente proviene de los sentidos, de la experiencia.

Los existencialistas, que me gustan mucho , y sobre todo Sartre, vienen a decir más o menos lo mismo: la existencia procede de la esencia.

Pero son más “tremendistas” que Locke. Sartre decía que cuando nacemos “somos arrojados” a la existencia, somos una “nada” que hay que llenar con vivencias, recuerdos….Esto implica que somos radicalmente libres, y como “la nada que somos no está determinada por nada”, pues podemos elegir cualquier opción que nos presente la vida. Es decir, nosotros construímos nuestra propia vida eligiendo lo que nos parece.

Somos totalmente responsables de nuestras decisiones, y esto, según Sartre, puede resultar asfixiante. Entonces nos engañamos a nosotros mismos para justificar cualquier fracaso, tipo “no tenía otra opción”, “fue mala suerte..:”

Para más inri, Sartre no creía que hubiese nada después de la muerte, con lo cual, lo más probable es que como tu vida no ha sido “perfecta” y “ha sido por culpa de tus decisiones”, te mueras todo deprimido.

A que explicado así parece una barbaridad (aunque con un inquietante punto de “y si fuese verdad” que te hunde en la miseria)?????

Bueno, tranquilo todo el mundo, son corrientes filosóficas y cada cual se cree lo que le de la gana. Yo personalmente y aunque me encante el existencialismo porque me hace reflexionar, no estoy de acuerdo ni mucho menos.

Pero por otro lado y si lo piensas detenidamente, la idea esta de la tábula rasa acojona (perdón). Estoy yo para responsabilidades..Pero si llevas la idea al máximo extremo, te das cuenta de que no es ninguna barbaridad, que quizá la religión, la cultura (occidental), incluso a veces la ciencia…podrían ser excusas colosalmente elaboradas para no aceptar el pánico que nos da la total libertad.

Ahora estáis pensando que se me va la olla, por lo que pondré un ejemplo. ¿Por qué una de las naciones más desarrolladas culturalmente del mundo en los años 40 se lanzó fanáticamente detrás de la locura de Hitler?. Porque seguir ciegamente a un líder te exonera de tu libertad. Es más cómodo no tener responsabilidades, no ser “libres”.

Como ya sabéis, yo ahora estoy en mi año sabático y me encanta. Pero es verdad que teniendo lo que siempre he querido (que es hacer lo que me de la real gana y no rendir pleitesía a ningún mameluco), ahora que se supone que soy libre, reconozco que tengo mis momentos de miedo.

Y es por eso, porque después de muchos años, siento el peso de la responsabilidad “de verdad”. Yo he elegido esta vida y pienso, estoy segura, que todo el mundo en mi situación estaría haciendo “lo políticamente correcto”. Que supongo que es ponerme a buscar otro trabajo como una loca, hacer todos los cursos que me propongan…..y en vez de eso, pues lo que me apetece es saber quién soy, conocerme y gustarme. Y dedicarme a ello en exclusiva, porque para mí no es compatible con un “trabajo de los normales”, que te quite tiempo.

Pues en esto también me parezco a mis padres. Son de las pocas personas que conozco que no se venden, que no lamen culos (perdón) y que no necesitan demostrar nada a nadie con chorradas compradas con dinero.

No sé los demás que pensarán, pero mi “tábula rasa” no venía en blanco, se le olvidó formatearla a quien fuese.

Natura o cultura?..Pues yo desde luego pienso que las 2 cosas, aunque a algunos les pesa más una que otra….se me ocurren varios…jajaja…

En serio, por supuesto que se ha hablado, y mucho, de la teoría opuesta. Venimos ya con ciertas “prestaciones de serie”, aunque sólo sea para sobrevivir…tipo “hay que comer”, hay que dormir”, “no hay que acercarse a un león”….es instinto, pero ahí está , impreso en nuestro ADN, que si no, no existiríamos.

Creo, incluso, que también tenemos “impreso” una especie de código moral muy básico. Igual que los animales. Por ejemplo “sabemos” que no hay que matar a nadie. Y eso no es cultural, es innato y común a todos los seres vivos. Alguien ha visto alguna vez una jirafa asesina en serie???..bueno, o un león, que la jirafa la pobre parece más pacífica. Tampoco hay leones asesinos en serie, matan para comer. Natura.

Tendemos a pensar que lo natural es salvaje, primitivo, brutal….Y lo cultural es todo lo contrario. Pensad en una persona “culta”…qué os viene a la cabeza???…Beethoven era una persona culta??. Pues que sepáis que compuso gran parte de sus obras en los lugares más indeseables: lupanares, tabernas, casas de juego…

A todos nos resulta poco menos que sorprendente el hecho de que la Novena Sinfonía o sus numerosas sonatas para piano, considerados ejemplos de lo más grandioso a nivel artístico (cultura) que un ser humano pueda crear, fueran concebidas entre borrachos y prostitutas.

Lo que siento yo es que esta dicotomía natura vs cultura no es tal. Igual en el pasado, mucho pasado, durante miles de años, sí….pero ahora ya se mezcla todo.

No hace falta más que darte cuenta de que tienes la misma nariz que tu padre o el mismo genio que tu madre para asumir que el ADN pesa, para bien o para mal, depende de donde nazcas.

Pero lo de la tábula rasa tiene su punto, como he dicho antes, me da qué pensar…porque desde luego también es verdad que somos absolutamente responsables de nuestras decisiones y así vamos configurando nuestra realidad. Yo por si acaso mi tábula me la voy a llenar como me de la gana a mí. Aunque tenga mis momentos de miedo, no voy a caer en el “atente a las consecuencias” de mis actos. Haré lo que yo sienta que es lo que debo hacer, más que nada, porque las “consecuencias” no existen. Están en el futuro.

Y esto no es una ley física causa-efecto. A un acto le pueden seguir infinitas consecuencias, y como no sabemos cuál van a ser, pues lo único que nos puede guiar a la hora de llenar nuestra tábula es el instinto, el corazón, la dignidad, lo que creamos que está bien y nos haga tener paz…y sobre todo sobre todo, ni puñetero caso a lo que nos digan.

Día 76: Los achaques.

Me parto conmigo misma.

Por fin he convencido a mi honrado óptico (el que no me quería poner las gafas) para que me las ponga. Y este es mi primer post con gafas.

He de decir que llevo un colocón bastante considerable…gira el mundo gira en el espacio infinitoooooooooo……..

En serio, son de presbicia. Como dice mi querida amiga Viki “es que estamos entrando ya en una edaaaaad”……Entrandooooo???????…….jajaja, la risotada general la hundió en la miseria.

Bueno pues ahora que las tengo me doy cuenta con lo poco que se lo pasa bien una. Llevo todo el día haciendo pruebas…porque claro, cual es LA DISTANCIA????…..”La de lectura”. Ya. Pero yo leo en el móvil, en el kindle, en el ordenador,…los subtítulos de la tele están lejísimos y no cuentan, claro.

El móvil está claro que es como un milagro. Antes veía una especie de hormigas muertas que haciendo sobrehumano esfuerzo se convertían en letras y ahora no es que sean ya letras directamente, es que están como limpias y claras. Me encanta. Prueba superada.

Ahora el ordenador. Parece que veo un poco mejor, pero si quiero ver igual de bien que en el móvil me tengo que poner cheposa. Vaya por Dios que ya hay que elegir, que hago…veo y me contracturo entera o no veo???…Es que claro, ahora que sé “cómo se puede ver” la decisión es difícil. Venga, el término medio, como dijo Aristóteles…verás, mañana ciega y contracturada, me lo VEO venir…jajajaja…

Javi el óptico me ha dicho que me las ponga como caídas y así puedo mirar por encima según me convenga. Debería ser fácil, cerca, lejos…..pues oye, que no me sale solo. Empiezo a pensar cuánto de cerca y cuánto de lejos, me hago un lío y me mareo toa.

He visto a las personas “mayores” que lo hacen de manera natural y a mí no me sale. Supongo que requerirá un entrenamiento como todo.

Porque luego está lo de la cadenita a juego, que me encanta, y las llevo colgando…esa idea sí, me encantaba hasta que me he dado cuenta que se me olvida que están ahí y a parte de darles unos golpes magníficos o mojarlas o aplastarlas, pues de repente estoy friendo un huevo, por ejemplo, y me acuerdo que las llevo colgando. Oh, el huevo está CERCA, me las voy a poner….pero la sal no está lo suficientemente cerca, entonces veo la encimera que se me echa encima. Ahora algunas cosas andan y todo.

Otro de los “achaques” propios de la edad que me veo venir por el horizonte son los sofocos. Que aunque no lo parezca, están relacionados con las gafas (todo está relacionado siempre), pero no de la manera que pensáis. Son muy cabrones (perdón) porque es invocarlos y aparecen. De momento sólo en situaciones de agobio, luego ya me imagino que me machacarán.

Bueno, lo explico. Me agobio, por ejemplo, con lo del huevo si está cerca o lejos y me voy a quemar con la tontería de ver mejor, si no tardo ni 30 segundos, pero lo quiero ver ya que puedo. Y la sal también. Con el calor y el agobio juntos pues sofoco al canto. Y SE ME EMPAÑAN LAS GAFAS!!!!!!!!!!………..con eso no contaba,no se me hubiese ocurrido nunca. Pues si me agobio, se me empañan y entonces no veo ni de cerca ni de lejos ni de enmedio.

El “no te agobies que te da el sofoco” es como lo de “no pienses en el oso blanco”. No hay vuelta atrás.

Lo mejor es que no paro de leer con mi nueva vista, y he leído una cosa muy interesante y profunda, la que quería escribir hoy ..y aqui estoy, que he empezado y me ha salido esta entrada, que es mucho más profunda. En fin, que ya compartiré “lo profundo” otro día, que hoy estoy con mis pruebas oculares, y también las comparto. Seguro que más de uno se siente identificado con este momento que siempre llega en la vida de todos a partir de los 40.

Bueno, de todos menos de mi madre. Que me ha dicho como 437 veces que ella ve perfectamente de cerca. “Vii pirfictiminti di cirqui”.. Pue ya me he encargado de preguntarle al óptico si es posible que sea superwoman y me ha dicho que tendrá miopía…jejeje….los que tienen miopía no tienen presbicia, vale, pero gafas llevas igualmente.

Pues nada, que comparto este gran hito de mi vida en vez de un “post profundo”, siendo consciente que a partir de hoy hay un antes y un después. Me hago mayor y me encanta.

Como también me encanta el poder pasarme un día entero “haciendo pruebas” a mi ritmo, porque tengo TIEMPO. Ya se van definiendo las prioridades. Una de ellas es ser consciente de todo lo que hago y todo lo que me pasa. Lo de las gafas, es un ejemplo. Pero me sirve para darme cuenta de cómo vivo las cosas ahora y cómo lo hubiese vivido mi yo anterior…

Esta vida que tengo ahora es un lujo y estoy superagradecida, cada cosa que me pasa y la manera en que la vivo me lo recuerda.

El otro día pensaba que había desperdiciado muchos años, y por un momento me dio el bajón…pero no. Ha sido un aprendizaje necesario para valorar lo que tengo ahora. Esta vida en la que a veces no sé ni el día que es (no por un achaque senil, que de esos no tengo todavía, creo), sino porque siento el tiempo de manera distinta. Ya no tengo prisa y me da igual que sea lunes que viernes. Maravillosa sensación. Y maravillosos resultados sin pretenderlo. Físicamente también estoy muy distinta desde que vivo acorde con mi naturaleza, mucho mejor, el cuerpo ya no me pesa ni me duele, también la expresión, la gente me dice que tengo otra mirada…aqui también daría para otro post porque es un tema alucinante asi que no entro más. Pero todo es mágico, de verdad.

Y hablando de aprendizajes, voy a seguir haciendo pruebas, que me divierte mucho. A ver cuando me levante de la silla si todo está donde tiene que estar o me ataca algún mueble.

Día 74: Del síndrome de abstinencia al de Estocolmo.

Las primeras 24 horas como que son cruciales. Luego ya pasas a otra fase.

LLevo 2 días sin móvil y ya casi que no lo quiero. Asceta ermitaña aislada. Y me está empezando a gustar la situación, aunque seguramente sea una sensación producto del trauma vivido.

La cronología es más o menos así:

En cuanto te das cuenta de que no funciona maldices en arameo durante un rato pero sin más, mientras reinicias, cargas, descargas, le das a todos los botones a al vez, si se puede le quitas la batería..

Luego es cuando empieza a cundir el pánico, al ver que no reacciona. Te vas a la caja de los “móviles viejunos por si acaso”, y te sientas en el suelo rodeado de 7 u 8 maulas del plesitoceno mientras en tu fuero interno sabes que no va a funcionar ninguno, por algo cambiaste de móvil en su día, pero inasequible al desaliento, pruebas todas las combinaciones posibles, sacas la SIM, la SD, ya no te acuerdas ni de cómo se abrían, encima hay que cargarlos…tengo cargadores viejunos también?…algunos les vale el cargador estándar, menos mal, pero qué más da….después de 2 horas acabas agotado, con un dolor de espalda de 3 pares de narices y totalmente vencido.

Bueno, “pues ya si eso voy mañana a la tienda a que me lo miren”. Mientras, voy aaaa…QUÉ, VENGA, DILO, QUE VAS A HACER???..

“Pues voy a ver la tele un rato”…siiiiii????…pues nada hombre, mira a ver qué ponen.

Haces el gesto de coger el móvil para mirar la app de la Guía TV…..mierda.

“Bueno, voy a ver una serie en Netflix” en la tele, que para algo tengo una tele más inteligente que yo y cuyo mando es……..el móvil.

“Mamáaaaaaa, socooooorrooo”….necesito llamar a mi madre para contarle mis penas. No me coge el fijo, ya la llamo al móv……..no me sé el número, ni el suyo ni el de nadie.

“Mira, voy a jugar al Candy Crush, que mientras juego no pienso”, ….anda, qué bien, si tampoco puedo.

“Pues me pongo una meditación guiada para tranquilizarme, o música”………..ingenuaaaaaaaa, dónde lo tienes todo????

“El email”..tampoco.

LLegados a este punto te da el síndrome de abstinencia. Estoy totalmente aislada, incomunicada.

Voy a coger el ordenador. Lo enciendo y pone “Escribiendo características. 100% completado. No apague el ordenador”. Quéeee????…es de coña, ese mensaje no lo he visto en mi vida, no puede ser…

Pues sí que puede ser porque pasa media hora y ahí sigue. Parece que las tecnologías  se están riendo de mí. Pero si yo no dependo de nada ni de nadie….no puede ser que esto me esté llevando al paroxismo. Mejor me duermo. Voy a poner la alarma………….QUE ALARMA, LA DEL MOVIL????…A tomar por saco, no os necesito aparatejos del demonio.

Me despierta un zumbido surrealista en vez de los pajarillos habituales. Qué desagradable, no sé cómo me he podido pasar media vida despertándome así.

Bueno, iré a la tienda y se acabó la pesadilla. Voy a ver las noticias mientras desayuno…aaahh, que tengo que poner la tele, pero no hay noticias, hay Ana Rosa o Susana. Yo quiero noticias “normales”. Leer el periódico online.

Y todo esto haciendo el gesto de coger el móvil y mirar la pantalla negra cada 10 minutos, que por lo que se ve lo debo hacer compulsiva e inconscientemente y no lo sabía.

Me voy a la calle, cómo llueve, el día acompaña. Bueno, llego a la tienda, me hacen un duplicado de tarjeta porque parecía que era la tarjeta y no el móvil, una buena noticia.

Pago el duplicado..y no es la tarjeta, no sabemos que le pasa. Bueno, pues devuélveme mis 5 euros. Nooooo, que ya “hemos gestionado el cambio, el trabajo ya está hecho”. Tu linda madre en patinete es la que ha hecho el trabajo….pero me contengo, estoy agotada, no tengo ganas de discutir por 5 euros. Raro en mi. Me roban y me da igual. Me estoy volviendo “demasiado pacífica”. Pero la chiquita me dice, “no te preocupes, que aqui en frente hay una tienda de chinos y ellos seguro que saben arreglarlo”.  Lo mejor es que ni siquiera es cinismo. Si lo fuera, me haría hasta gracia. Nooooooooooo….es la vida real, el mundo funciona así. Genial, adaptémonos. Aceptación.

…….Bueno, se lo dejo al chino un día porque “tiene que investigar” y por fin ya tengo el móvil. Pero es que ya casi que ni lo quiero. He pasado del síndrome de abstinencia al de Estocolmo. Como que voy de parte de mi captor, que era un virus. Ya no me apetece ni el wassap, ni el correo, ni que me suene el móvil, ni comunicarme con nadie………quiero seguir secuestrada tecnológicamente.

He ganado otra prueba al Universo. Sobreviví. Y sin llorar ni maldecir ni nada (bueno el primer minuto si que maldije un poco…). Pero ya me he enterado de que soy una adicta, Universo, ya no me hacen falta más pruebas si eso…..

Lo del sídrome de Estocolmo se me pasó a la media hora lógicamente, y luego a configurar  cual posesa. Que el puñetero virus lo borró todo. Por cierto, me entró después de meterme en la web de Hacienda y descargarme una notificación…..ironías del destino…decía “esta página no es segura, desea continuar????”…..Nooooo, si te parece no continúo y  no me descargo la notificación, puedo vivir sin saber lo que Hacienda tiene que decirme, manda huevos…

Bueno, pues nada, agotada me ha dejado el episodio. Hay que ver la dependencia que tenemos de algunas cosas habituales en nuestra vida y no somos ni un poco conscientes hasta que nos las quitan un rato. Esa es la lección, y como ya la he aprendido, creo, me he autorregalado unos bombones para celebrarlo.

 

 

 

Día 71: La espirituosidad.

Sábado por la mañana. Me levanto tarde y un poco desanimada porque no sé por qué, me ha dado por pensar en mi hija que estudia fuera y no la veo desde Enero. Estoy considerando la posibilidad de vernos en Semana Santa……cuando suena el timbre.

Abro y es ella!!!!!!!!………En un momento todo cambia. La vida es distinta.

Por cierto, y la maleta????. “Iván está abajo. Ahora la sube. He venido con él.” El novio que todavía no conozco. El día promete.

Bueno, bueno, bueno….es lo más Iván. Qué buenas vibraciones.

Alejandra dice que tiene mono de italiano, así que lo que la niña diga. Allí nos vamos.

Antes de salir, y en mi euforia, noto como Iván me escudriña a mi tanto como yo a él. Se supone que el que tiene que causarme buena impresión es él a mi, no?…A lo mejor yo a él también debería, pero para eso hay que avisarme. La sorpresa me ha encantado, pero digamos que no ayuda mucho el que me pillen desprevenida en mi territorio, que es como yo quiero..adaptado a mi peculiar vida y la de mis gatos. Digamos que mi casa no es muy “estándar”.

No son sólo los juguetes gatunos por todos lados, sino que ya nada más entrar te topas con su buffet libre. Como son espacios diáfanos, como que se ve todo muy rápido. Y a mi me parece normal tener 5 cuencos de diferentes comidas en ristra, pero puede ser que a otros no………

Iván tiene un gato!!!!!!!..Aleluya, me comprende!!!!!!!!!…Y parece que encima se lleva bien con los míos. Le dan besitos y todo. Qué ternura…hasta que mi gordi le da un zarpazo en toda regla. Dios, que avería….el pobre chico se va a lavar al primer baño que ve…nooooooo, a ese nooooooo, que es “el de los jirones”.

Otra de las peculiaridades de mi casa. Hace años me dio por reformarlo (estaba totalmente nuevo pero me dio la neura de que no me gustaba). Así que decidí reformarlo yo. Y cuando digo yo, es yo, no un albañil. Me compré una especie de yeso que no sé lo que era y lo puse encima de los azulejos. Quedó fatal, lleno de grumos. No pasa nada, esto lo arreglo yo pintándolo de color “albero” y me queda cual estuco. Peor todavía, vaya mamarracho. Al final puse un papel de esos que se pegan a la pared encima de todo el lío y quedó más o menos decente.

Al poco tiempo llegaron los gatos a mi vida, y en 15 días se cargaron toda mi obra. Por lo visto no debía tener mucha consistencia. El caso es que ahora es el baño de los “jirones”, por el papel que cuelga…..pero les encanta a mis bebés gatunos, asi que se lo he dejado una temporada que se va alargando indefinidamente….y cuando viene alguien, pues le mando al otro baño y punto.

Tengo una tirita de esas mágicas que cicatrizan y se la ponemos. Tiene pinta de doler pero el chiquillo ni mu. Muy bien.

Resulta que es artista 3D de videojuegos, es decir, que hace los gráficos para videojuegos, así que no puede evitar mirar lo que yo llamo “el retablo”.

El retablo es un mueble lleno de videoconsolas, mi hijo tiene 5 ó 6, ya he perdido la cuenta + las correspondientes montañas de juegos + accesorios varios que no sé ni lo que son. Pues un día, limpiando el polvo del retablo, debí desconectar algo sin querer…..y mi hijo me “pidió muy educadamente que no volviese a tocar nada de allí”. A sus órdenes….yo no toco nada pero lo limpias tu. Y ahí sigue, con una montaña de polvo que ni yo ni él (por lo que se ve), pensamos tocar. A ver quién se rinde antes.

Iván dice “la xbox tiene el ventilador arriba”….qué querrá decir esoooo???? Creo que algo tipo “cuando se encienda van a salir los agentes tóxicos en plan remolino”…se me viene a la cabeza la imagen de los del traje ese del ébola. Mejor nos vamos, no sigas descubriendo cosas, que todavía te puedes encontrar más sorpresas surrealistas. Menos mal que por lo menos la habitación de Alejandra es normal y compensa algo.

Llegamos al italiano, me vengo arriba y pido un Lambrusco. Resulta que yo no bebo nada de nada, más que nada porque no me gusta salir y no tengo ocasión, así que el día que salgo me lo bebo todo. Y como estoy eufórica con la visita, pues me entra como el agua, fresquito, qué rico….y claro, llego a mi punto “de no retorno”.

Cuando paso este punto ya no hay quién me pare…”venga, vamos a tomar la copita de después de comer”. Se miran horrorizados, pero como soy la suegra (qué sensación tan rara) cualquiera me lleva la contraria.

A partir de aqui, la verdad es que no me acuerdo muy bien. Sé que bostezaban así que les di permiso para irse a dormir la siesta. Y tiempo les faltó.

Pero eso de que una retirada a tiempo es una victoria me parece que no me sirve. Empezó a llegar gente que hacía mucho que no veía, además al otro lado de la barra estaba mi amiga Conchi, así que cada vez más espirituosa en vez de más espiritual.

En los últimos meses que me he dedicado a “buscar mi centro”, toda mística… pues buscando mi centro seguía, pero de gravedad.

Vamos, que a los niños les dio tiempo a dormir la siesta, cenar y volver…y yo seguía en el mismo sitio, buscando mi centro y mis erres, pero más feliz que nada.

Meditar es fijar la mente en un soporte para no pensar. Valdrá un soporte de vidrio con un roncola???…Me da a mi que no, pero ese día no pensé nada. De verdad, mi mente descansó como nunca. Ni una preocupación.

El caso es que me divertí como hacía tiempo que no me divertía….pero creo que no “doy el perfil” de suegra. Parecía yo la adolescente desfasada y ellos los padres responsables. En fin, que no se puede valer para todo.

A mi “si me sacan”, que se atengan a las consecuencias.

Otra historia es el día siguiente. Pero como soy un ser libre y hago lo que me da la gana, pues me lo paso durmiendo y aqui paz y después gloria.

Si ya lo veía venir…lo dije en el último post…que me apetecía hacer “gamberradas”…pues mucho no ha tardado en aparecer la situación idónea para ello. Y al vuelo la he pillao.

Y lo mejor es que sé que el Universo me apoya porque además de regalarme la situación, también me ha regalado la clase de yoga de hoy, que ha sido especial de técnicas de respiración y relajación. Inesperadamente y sin avisar. No vaya a ser que todavía me dure algo lo del sábado y pierda el equilibrio.

Al final todo cuadra, parece ser que Iván no se ha horrorizado, le he debido hacer gracia…o eso me dicen.