Experimento Sabático.

En mi primer post explico un poco de qué va toda esta aventura.

Simplemente voy a dedicarme, durante este año 2018, a hacer lo que me apetezca y contar en este blog la experiencia. “Simplemente”, eh?…

Esa es la idea a priori, pero no sé lo que va a salir, porque el experimento está vivo…en un principio, por ejemplo, sólo iba a escribir yo, “de mi cosecha”, pero a medida que avanzo esto toma vida propia y ya al 2º día me di cuenta de que va a ser un batiburrillo porque, por ejemplo, hay textos que evidentemente no los he escrito yo pero me apetece compartirlos , me parecen perfectos para el momento y están infinitamente mejor escritos.

Y como esto, pues no sé lo que se me ocurrirá mañana y a lo mejor incluyo otra cosa que ahora ni me imagino.

Los últimos años había perdido totalmente mi esencia, inmersa en la vorágine de lo “políticamente correcto”. Ahora quiero intentar volver a ser yo, desengancharme de lo que “creía que tenía que hacer”, y hacer lo “que descubra que quiero hacer”.

Sin presiones, sin estrés y a mi ritmo. Si sobrevivo al año y además salgo fortalecida como  espero, mi sueño sería poder ayudar a otras personas que sientan que “algo no va bien” en sus vidas, de ahí que lo escriba en un blog en vez de para mi. Yo estaba cortocircuitando, supongo que no voy a ser la única de la tierra…sientes que lo que haces no te llena para nada, es más, lo odias, pero hay momentos en los que incluso te crees que te gusta y hasta lo defiendes!..no me extraña que salten chispas.

Pues se dan las circunstancias ideales para atreverme a cambiar ahora. En el Día 9 explico el Hecho Desencadenante, para que nadie piense que soy una inconsciente..bueno, un poco sí, pero no podia ni queria seguir igual.