Día 48: Atreverse a elegir.

Éranse una vez dos amigos. Uno iba siempre a visitar al otro a su casa. Tomaban café y hablaban de sus cosas. Al fondo del salón, había un loro en su jaula, que siempre repetía la misma palabra: “¡ Libertad, libertad!.”

El amigo visitante no podía evitar sentir una gran pena y angustia por el pobre loro, asi que en un descuido del otro, abrió la jaula: “vamos amigo, es tu oportunidad, aprovecha y escapa”.

El loro corrió al fondo de la jaula y se agarró fuertemente a los barrotes mientras seguía gritando: ” ¡Libertad, libertad!”.

Yo una vez fui ese loro, y todavía lo sigo siendo en muchos aspectos.

Ya conté que tenía un trabajo muy bueno de cara a la galería, y que además ganaba bastante dinero. Pero lo odiaba.

Ya conté también que lo odiaba por la energía hipócrita y falsa que allí se respiraba. Hoy voy a contar un poco más de por qué lo odiaba tanto, no me gusta ahondar en el pasado, pero es necesario para que se entienda la dimensión de la situación.

Además de la energía que flotaba, había un secreto a voces que todo el mundo sabía y miraban hacia otro lado. Y era que engañábamos a los clientes de una forma totalmente ruin, y no sólo económicamente (por el mismo producto algunos pagaban 1.000€ y otros 5.000), sino que les “obligábamos” a, digamos, “actualizar” lo que ya les habíamos vendido, y la “actualización” funcionaba desastrosamente. Y lo peor era que el “producto en sí” lo necesitaban para su trabajo diario, con los datos de sus clientes, y encima trabajaban con plazos legales. Y no les funcionaba.

Que quede claro que es mi opinión y lo que yo sentía, supongo que todas las empresas del mundo harán lo mismo y sus trabajadores tan orgullosos de ganar dinero y ascender. Pero yo lo consideraba un timo en toda regla. Resumiendo, hacer pagar a alguien más dinero del que ya paga por una cosa que le funciona perfectamente y cambiársela por algo que prácticamente le impide trabajar.

Y lo mejor de todo era que cuando el pobre cliente llamaba desesperado porque no podía trabajar, mi trabajo era “defender lo indefendible”. Visto con perspectiva, no me extraña que me pusiera enferma, yo no puedo hacer eso. Va en contra de mi naturaleza, por mucho que me paguen.

En fin, he explicado mucho para que se entienda totalmente la pregunta del millón: ¿Por qué no me fuí?

Pues visto con esta perspectiva, realmente no lo entiendo, es que ni siquiera buscaba otro trabajo (hola Tita), y eso que era consciente de que tanto estrés me afectaba a la salud.

Creo que tengo mucha suerte porque el Universo o quién fuese me ayudó y me echaron. Pero esto no es lo normal. Si no es uno mismo el que toma la decisión, la magia no se produce “sola”. Hay que ser valiente, honesto y coherente con uno mismo.

Si eres valiente, el Universo te premia, si no, no vale. Asi que estoy muy agradecida al “empujoncito” que me dieron para sacarme de la jaula, porque yo no tenía el valor.

Así que me considero un caso excepcional en las “leyes universales”. Es verdad que no me ha aparecido “el trabajo ideal” delante de mis narices, pero de momento estoy haciendo lo que me da la gana y me gusta, y eso ya es un premio. A veces pienso que he recibido “ayuda externa” cuando en teoría no me la merecía por no haber sido valiente, porque tengo una misión, no sé si con el mundo o conmigo misma, pero bueno, eso es otro tema…

A lo que voy es que muy pocas personas tienen las narices (hola Esther) de dejar algo negativo en su vida, sino tienen algo positivo ya amarrado.

Creo que es un gran “error cósmico”. Y social, claro.

Y evidentemente, esto se da en todos los ámbitos de la vida. No soltamos, nos “amarramos” a la desgracia. Incomprensible, eh?..También pasa mucho con las parejas. Bueno, aquí creo que lo hago mejor porque me gusta más estar sola que acompañada,así que tampoco tiene mucho mérito.

Lo del por qué nos aferramos a la infelicidad es un misterio. Ya sé que hay muchas respuestas, el dinero, la seguridad, los hijos…………pues no me valen.

Séneca dijo: “Aparta varios días en los que te encontrarás con el mínimo y más sencillo sustento, un solo plato y ropas toscas, mientras te dices: “¿Es esto lo que tanto temías?”.

Se entiende que es un extremo (a ver si os vais a morir de hambre por mi culpa), pero es la idea. Sopesar. Por ejemplo, qué quiero, ¿más tiempo o más dinero?…ATREVERSE A ELEGIR. Y una vez que lo haces, la sensación de libertad ya es un premio en sí.

Ya sé que yo no me atreví a irme de mi trabajo, pero ahora mismo podría haber elegido “lo normal”, buscar otro trabajo parecido y seguir igual, en vez de estar aquí escribiendo para ver si me encuentro a mi misma o puedo ayudar a alguien que esté en mi “frecuencia”. No estoy “levantando España”, vaya por Dios, pero me estoy “levantando a mi misma”, que me importa más. Y por cierto, en otros ámbitos de la vida, sí que me he atrevido y he renunciado sin tener “más opciones en la recámara”, lo que pasa es que la del trabajo es la que más miedo da, ¿ verdad?. Somos unos esclavos, bueno, yo ya no, ni lo pienso ser si puedo.

Y lo de las “opciones en la recámara” que acabo de decir es otro mundo de lo más paradójico.

Vamos a ver, ELEGIR depende de las OPCIONES. Si no hay opciones, no se puede elegir.

Pues ahí va la paradoja: mientras más opciones tengamos en el abanico, más infelices nos hará nuestra elección. Toma ya.

Es más, incluso a veces preferiríamos no tener ninguna opción, o una solamente, para no tener que elegir o “elegir” esa única opción.

En cuanto tomas una decisión, automáticamente las otras opciones empiezan a parecerte infinitamente mejores y piensas que “ya te has vuelto a equivocar”. Pero vamos, que es el pan nuestro de cada día. Salir de la tienda con la chaqueta marrón en vez de la negra, simplemente….aunque si hubieses cogido la negra, te pasaría exactamente igual.

Es que me sale sola la frase “¿Pero estamos tontos o qué?”.

Elijas lo que elijas, la mente siempre te dice que te has equivocado (hola hermana).

Con este panorama, pues no me extraña que nos aterre tener que elegir, porque luego se pasa fatal. Y casi que entiendo al loro que no salió de la jaula.

Y ¿Por qué nos pasa esto? Ni idea. Un día voy a investigar sobre si llevamos “cargas de este tipo asociadas al ADN”, que intuyo que sí, porque es que nos pasamos la vida boicoteándomos a nosotros mismos en muchos aspectos….y es tan absurdo que la única explicación que se me ocurre es genética. Ya os contaré si descubro algo. O si alguien tiene la respuesta y de paso, una “cura”, que nos lo cuente.

De todas formas y habida cuenta de que no tengo respuestas para nada, mi decisión por ahora es moverme por la intuición y el corazón a ver cómo me va. Por la mente racional ya me he movido suficientes años.

Autor: lentatiana

"La felicidad está en que lo que piensas,lo que dices y lo que haces se encuentren en armonia". Mahatma Gandhi. MI PROPOSITO ES INTENTARLO ESTE 2018 Y DOCUMENTAR LA EXPERIENCIA, de eso va este blog.

4 comentarios en “Día 48: Atreverse a elegir.”

  1. Estas siendo muy valiente por contar tus experiencias de vida. Nos aferramos a lo que tenemos, nos da miedo salir de nuestra zona de confort, donde estamos calentitos… ya estás dando pasos de gigantes… desde fuera la vida se ve diferente y no debes de juzgarte por tu pasado… eras otra persona y pensabas diferente, no tenias las fuerzas de ahora… te animo a que sigas con tu camino hasta ver donde te llega… Me ha gustado muy bien relatado…

    Le gusta a 1 persona

    1. Valiente o inconsciente.. el caso es que me quedo muy a gusto… a veces al verbalizar o escribir las cosas es como que pones punto y final de verdad. El poder de la palabra. Y es verdad parezco otra persona distinta a la de hace un año. Oscar Wilde dijo: disculpe que no le conozca, he cambiado mucho😜. Gracias por leerme y animarme, un abrazo Goyo.

      Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s