Día 37: Puñetera impaciencia.

Hoy ha caído una gran nevada en casi toda España y han tenido que cancelar muchos vuelos en Barajas, entre ellos el que iban a coger los niños de la clase de mi sobrino, que se iban de excursión y llevan día y medio atrapados en el aeropuerto.

Por ello me he puesto a ver las noticias con más interés del habitual y a un periodista se le ha ocurrido decir que tengamos paciencia que no se puede hacer nada.. y casi se lo comen!!

Se le han echado encima cual perros rabiosos para terminar como siempre, echando la culpa al gobierno porque tenía que haber “gestionado” mejor la nevada.

No deja de tener su gracia lo de, “gestionar la nevada” pero bueno a eso no es a lo que voy. Con lo que me he quedado es con lo de paciencia.

Yo soy la persona más impaciente del mundo y es otra de las cosas en las que me gustaría evolucionar. No sé si la palabra paciencia viene de “ciencia de la Paz”, seguramente no, pero desde luego tendría todo el sentido del mundo porque realmente lo contrario, es decir, la impaciencia, produce mucho desasosiego estrés y ansiedad.

La sociedad tal y como está ahora tampoco ayuda mucho. Nos empeñamos en “hacer y hacer y hacer” y no estamos acostumbrados a parar. No hacer nada está mal visto y hay veces que realmente no se puede hacer nada. No se puede empujar al río. Y aceptar eso, por lo menos a mí, me cuesta mucho.

Por ejemplo estoy en el desayuno de todos los días con mis amigas que tanto me gusta y del que ya he hablado varias veces, y no estoy del todo presente porque estoy pensando que voy a comprar después para hacer la comida.

Y así con todo. Incluso me estreso con las cosas que me gustan, como las series que estoy viendo o con el libro que estoy leyendo.. de alguna manera no disfruto del presente porque me teletransporto al futuro.

Podría llegar a entender que me pasase eso en mi vida anterior, aburrida en una oficina es entendible (aunque no saludable) que me quiera teletransportar al futuro pero… haciendo algo que me gusta, ¿por qué no me centro en disfrutarlo en vez de estar pensando en lo próximo?

Es como el minicuento hindú de un hombre que plantaba soja y a los dos días ya quería ver los resultados y no se le ocurrió nada mejor que tirar de los primeros brotes con lo cual lógicamente destruyó el huerto.

Es la puñetera impaciencia. Una actitud infantil de quererlo todo ya y si no me enfado. Bueno pues como ya tengo mis añitos vamos a ver si aprendemos. El primer paso ya está dado, y es darme cuenta.

El ser impaciente no va a hacer que los procesos de la naturaleza se activen, que la noche llegue antes. Solo me va a traer inquietud y encima es muy mala consejera la impaciencia, porque por su culpa muchas veces no hacemos las cosas bien, con precisión, incluso con cordura.. hacemos chapuzas tanto físicas como mentales.

Y lo voy a tener difícil, porque hoy en día todo apunta a la impaciencia, “hay que conseguir las cosas ya” y no solo para mi, sino para que los demás vean lo eficiente que soy.

Viviendo así la verdad es que no se disfruta y algo tan básico como que solo se vive una vez se me olvida.¿ pero cómo se me puede olvidar esto?… señal de que pierdo el norte. Pues nada, me recuerdo a mí misma que estoy en proceso de crear mi realidad que al fin y al cabo es donde voy a vivir.

Si es que además la mayoría de las grandes cosas son incompatibles con la impaciencia!. Me imagino a Miguel Ángel esculpiendo su David con prisa porque tiene la mente puesta en su próxima obra. Pues seguramente no habría un David de Miguel Ángel porque le habría salido una chapuza.

La sociedad actual parece que valora más lo rápido que lo bien hecho. Es como un truco de la mente qué nos acostumbra a mirar lejos, a querer lo que no tenemos. Quiere que seamos caballos de carreras, y hasta un caballo de carreras necesita parar y descansar.

¿Y por qué tengo que ser así si me hace infeliz? No me da la gana, así que voy a buscar antídotos. Ya sé que la meditación es el principal, pero de momento no me funciona mucho porque este arte sí que requiere de mucha paciencia y es lo que justo ahora me falta, con lo cual sin dejar de aprender a meditar por supuesto, haré cosas más fáciles, tipo cocinar algo completamente concentrada en lo que estoy haciendo en vez de estar a 20 cosas a la vez .

O tipo darme cuenta de que el mejor momento es este. Simplemente porque no existe otro así que no hay más opciones, el mañana no existe.

Al final me veo creando una ¿secta? en la que solo aceptamos a los que cuando pasean, pasean, cuando duermen, duermen, y cuando acarician a sus gatos, pues acarician a sus gatos.

Si alguien se apunta ya sabe dónde encontrarme.

Autor: lentatiana

"La felicidad está en que lo que piensas,lo que dices y lo que haces se encuentren en armonia". Mahatma Gandhi. MI PROPOSITO ES INTENTARLO ESTE 2018 Y DOCUMENTAR LA EXPERIENCIA, de eso va este blog.

6 comentarios en “Día 37: Puñetera impaciencia.”

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